
Catrinas en disputa: encaran al IMCE por institucionalizar un desfile ciudadano nacido del arte lagunero

Torreón, Coahuila. — Lo que comenzó como una celebración popular libre y autogestionada ahora enfrenta tensión: la comunidad artística de Torreón acusa al Instituto Municipal de Cultura y Educación (IMCE) de tratar de “apropiarse institucionalmente” del tradicional Desfile de Catrinas, un evento ciudadano impulsado por el colectivo Moorelear A.C..
Origen del evento
El desfile se lanzó en 2022 bajo la organización de Moorelear A.C., como el “Primer Gran Desfile y Concurso de Catrinas Laguneras”, con el fin de promover la identidad cultural de La Laguna, la participación ciudadana y la tradición del Día de Muertos. Grupo Milenio+1
Ese año, la ruta arrancó en la “Fuente del Pensador” y recorrió la avenida Morelos hasta Plaza Mayor, con música, stands y concurso de disfraces. Grupo Milenio+1
El conflicto actual
En los preparativos más recientes, Moorelear documentó en video un altercado con el arquitecto Antonio Méndez Vigatá, director del IMCE y socio del Colegio Cervantes de Torreón S.C. Según los artistas, Méndez Vigatá intentó desplazar al contingente fundador del desfile para reordenarlo, colocándolos al final del recorrido y limitando espacios de participación.
“Este señor, el arquitecto Méndez Vigatá, en total atropello a la comunidad, quiere apropiarse de un evento ciudadano. Morelia lo inició aquí mismo, en este punto, hace años”, se escucha en la grabación difundida por el colectivo.
Se reclama también la exclusión del arquitecto y escultor Hugo Ortiz —autor de la icónica ofrenda monumental que históricamente formó parte del desfile—, y la falta de reconocimiento al trabajo autónomo de los artistas locales que construyeron la tradición sin apoyo institucional inicial.
Autonomía cultural vs. institucionalización
Las publicaciones en redes sociales relativas al conflicto ya superan las 100 reacciones y más de 20 compartidos, lo que evidencia el debate público sobre quién gestiona la cultura popular.
“No tiene por qué apropiarse de un evento que fue hecho por la comunidad. Hacemos un llamado al alcalde Román Alberto Cepeda para que haga entrar en razón a este personaje”, reclaman los organizadores.
Hasta ahora, el IMCE no ha emitido postura formal sobre los acontecimientos. Pero voces independientes del ámbito cultural señalan que este tipo de tensiones exhiben una desconexión creciente entre la burocracia cultural municipal y las expresiones comunitarias que desean preservar la tradición desde la autogestión.
Desde su creación, el Desfile de Catrinas ha venido consolidándose como una manifestación artística lagunera que va más allá del espectáculo: es participación ciudadana, inclusión, arte urbano y arraigo popular.
El colectivo Moorelear insiste en que la continuidad del desfile debe quedar bajo un formato que siga siendo “libre, comunitario y no institucionalizado”, recordando que el arte público no requiere permisos, sino respeto y reconocimiento.
