Detienen al presunto “segundo tirador” del caso Colosio… ¡31 años después!

Tijuana,— Treinta y un años después del magnicidio que marcó a México, la Fiscalía General de la República (FGR) confirmó la detención de Jorge Antonio Sánchez Ortega, exagente del extinto Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), identificado como presunto segundo tirador en el asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta, ocurrido el 23 de marzo de 1994 en la colonia Lomas Taurinas, en Tijuana.

La detención

De acuerdo con información publicada por N+ Noticias, La Jornada e Infobae, el operativo se realizó en la colonia Los Reyes, en Tijuana, donde agentes federales cumplieron una orden de aprehensión emitida por un juez federal por su presunta participación directa en el atentado.
Sánchez Ortega, actualmente de 63 años, se desempeñaba como directivo de una empresa local y fue agente del CISEN en los años noventa, época en que se registró el asesinato del entonces candidato presidencial del PRI.

Pruebas que lo vinculan

Según los reportes judiciales retomados por La Jornada, en 1994 el hoy detenido dio positivo en una prueba de rodizonato, indicador de residuos de disparo de arma de fuego, y en su ropa se hallaron manchas hemáticas que coincidían con la sangre de Colosio.
Sin embargo, dichas pruebas no fueron integradas al expediente original por presuntas irregularidades procesales, lo que ahora permite reabrir el caso bajo nuevas líneas de investigación.

Un caso que no cierra

El asesinato de Colosio ha sido objeto de múltiples versiones oficiales y teorías sobre la posible existencia de un segundo tirador. Aunque Mario Aburto Martínez fue condenado como autor material, su defensa y diversos sectores de la opinión pública han sostenido que no actuó solo.
Con la detención de Sánchez Ortega, la FGR retoma una de las hipótesis más controversiales del caso, aquella que señala una posible acción concertada dentro del entorno de seguridad del candidato.

Implicaciones políticas

La captura ocurre en un contexto de revisión histórica de los casos emblemáticos de los noventa, como los asesinatos de políticos y activistas que quedaron impunes.
Analistas consideran que este hecho podría reabrir heridas políticas y sociales, además de provocar tensiones entre viejas estructuras de poder, especialmente a las puertas del proceso electoral de 2026.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *