
La portera del Coliseo: Flor Rentería y su versión del Informe

En Torreón, los ecos del Segundo Informe de Manolo Jiménez siguen retumbando… y no precisamente por los aplausos. En política, hay fotos que pesan más que el trabajo, y trabajos que nadie ve porque alguien más ya subió la selfie primero.
Esovivieron los pocos laguneros que sí fueron llamados a operar la logística real del evento en el Coliseo Centenario, donde reunieron a poco más de 9 mil personas… con camiones incluidos.
Mientras los operadores sudaban con radios, accesos, gradas, tiempos y embudos, la coordinadora de Educación en La Laguna, Flor Rentería Medina, decidió contarse a sí misma una epopeya al estilo “yo organicé el Mundial”.
En sus redes —altamente emotivas y aún más aplaudidas por ella misma— presumió “el honor de ser parte del equipo de logística”.
Pero el tono, la narrativa y la intensidad dejaron ver otra cosa: lo contó como si Saltillo la hubiera puesto a coordinar todo el evento.
Hubo quien la leyó. Hubo quien la sufrió. Y hubo quien casi se atraganta con el café: “No pues, los demás no hicimos nada… especialmente en logística. ¡Sobre todo ella, que tuvo tiempo para tomarse 30 fotos y perseguir VIPs para la selfie!”
No faltaron los que aseguran que sí la vieron trabajando… pero como portera, recibiendo gente en el redondel y entregando chalecos verdes de “Mejora”.
Dicen que entendió el regaño de Saltillo por no portarlo en eventos previos. Y si de regaños hablamos, sabe del tema: Miguel Riquelme la puso cuando fue gobernador, luego la tuvo en la cuerda floja… y aun así logró equilibrarse.
La crítica que circula es directa: —“Traía a toda la SEP de edecanes; ahí sí pudo ordenar. Pero cuando se trata de controlar el voto magisterial… nada. Eso sí: sus selfies siempre salen.” Y es que, según sus propios compañeros, Flor perdió control político entre docentes, abrió la puerta para que Morena creciera en el sector… y aun así presume coordinación como general de brigada.
Mientras Flor jura lealtad al Estado, su hijo, el regidor Diego Ontiveros, sigue cómodo en la nómina municipal con Román Cepeda, a quien la maestra impulsa para que el gobernador en turno lo “vea”.
Mamá en el PRI estatal, hijo en el PRI municipal… todos posando como si fueran parte del mismo Tesla político que jamás se descompone. Y no hablamos de la camioneta Tesla que Lauro Villarreal le regaló a su hija Ximena, a quien también volvió regidora: otro episodio del nepobabys laguneros.
En la pasarela del uniforme de “Mejora”, solo dos regidores obedecieron:Luis Cuerda, primer regidor. y Miroshlava Muñoz, quien busca la diputación del Distrito 9. Los demás no quisieron porque “no combinaba con su outfit”..
La segunda de Comunicación, #LadyFayuca, llegó y las de la puerta la quisieron mandar a gayola con las seccionales. Cosas del karma Mientras tanto, la «querida síndica» Natalia Fernández, buscó asiento privilegiado… y no l a ubicaron abajo, en zona discreta, junto con el gabinete y los regidores que querían esconder.
El Segundo Informe dejó claro que el evento fue una pasarela de poder donde importaba más dónde te sentabas que lo que se informaba. Pero también dejó una lección que ardió más que los reflectores:
En política, cualquiera puede tomarse la foto…pero no cualquiera carga la silla, acomoda la valla, maneja el acceso y controla el caos para que el gobernador entre sin tropezar. Y ahí está el detalle:mientras unos hacen política… otros nomás hacen historias en redes.
Por eso Morena está entrando donde el PRI creía que el paso era libre.}
