
Reducen de 50 a 8 años una de las condenas a “El Mochaorejas”; seguirá preso en Gómez Palacio

Una resolución judicial redujo de 50 a 8 años de prisión la condena impuesta a Daniel Arizmendi López, alias “El Mochaorejas”, uno de los secuestradores más notorios del país. No obstante, el fallo no implica su liberación, ya que permanece recluido en el Centro Federal de Reinserción Social (CEFERESO) No. 14, ubicado en Gómez Palacio, Durango, debido a otras sentencias vigentes que en conjunto suman cientos de años de prisión.
El caso corresponde al secuestro ocurrido en 1997 del familiar de un empresario, a quien sus captores le mutilaron una oreja como medida de presión. Por ese delito, Arizmendi había sido condenado originalmente a 50 años de cárcel.
La resolución fue emitida por Raquel Duarte Cedillo, jueza Segunda de Distrito en Materia Penal en Toluca, Estado de México, quien absolvió a Arizmendi del delito de privación ilegal de la libertad en la modalidad de secuestro y lo encontró culpable únicamente por delincuencia organizada, ilícito por el cual le impuso la pena mínima de ocho años de prisión y 500 días multa, equivalentes a 13 mil 225 pesos.
El fallo deriva de un amparo concedido a Arizmendi, que invalidó su condena original y ordenó la reposición del proceso. La jueza determinó que, si bien la Fiscalía General de la República (FGR) acreditó su pertenencia a una banda de delincuencia organizada mediante testimonios de integrantes del grupo, no existieron pruebas suficientes que demostraran su participación directa en el secuestro específico que se le imputaba en esta causa penal.
De acuerdo con la sentencia, el principal elemento que lo vinculaba al plagio era la identificación de su voz por parte del padre de la víctima, quien aseguró reconocerla en una entrevista televisiva. Sin embargo, la jueza concluyó que no hay imputación directa ni indicios suficientes para establecer su responsabilidad en ese delito.
La juzgadora estableció que la pena de ocho años por delincuencia organizada ya se encuentra compurgada, ya que Arizmendi ha estado privado de la libertad desde el 7 de enero de 1998. Aun así, no abandonará prisión, debido a que enfrenta otras condenas por diversos secuestros.
Esta es la primera sentencia en la que se declara formalmente cumplida una de las penas impuestas a “El Mochaorejas”, cuyo historial criminal marcó una etapa de violencia y conmoción social en México.
