
Arrancan precampañas 2026: Torreón revive tensiones internas como en 1996

reloj corre y, en política, quien no construye relato propio termina
Este domingo 1 de marzo, en Torreón, no solo arrancó el Maratón Lala; comenzó también otra carrera, menos atlética pero igual de intensa: la precampaña rumbo al Congreso local de Coahuila. No se corre en tenis ni se cronometra en minutos, pero sí se mide en estructuras, padrinazgos y posicionamiento. Hacer precampaña significa, en teoría, hablarle a la militancia para obtener una candidatura; en la práctica, es exposición pública con disfraz de trámite interno. Mientras algunos ya salieron disparados, otros apenas buscan los tenis y hay quienes ni siquiera saben abrocharse las agujetas.
El disparo de salida no fue con pistola, sino con plantillas digitales, slogans en mayúsculas y fotos de perfil estratégicamente renovadas. Solo la alianza Morena-PT y Movimiento Ciudadano activaron de inmediato esta figura electoral. En el llamado “equipo de la 4T” circularon gráficos estilo quinceañera, algunos únicamente con el logo de Morena —omitiendo al PT— y otros con una silueta de coleta que podía aludir lo mismo a Claudia Sheinbaum que a Luis Fernando Salazar, conocido por entrenar con cola de caballo. En Torreón se identifican al menos tres corrientes dentro de ese bloque. La vinculada a Salazar impulsa a Antonio Attolini Murra por el Distrito 09, quien difundió fotografía con el exalcalde panista José Ángel Pérez Hernández; las fórmulas completas aún no están cerradas. En el Distrito 11 aparece Fernando Hernández, esposo de Cintia Cuevas. Su arranque en la colonia Latinoamericana generó comentarios: no es originario de Torreón y su nivel de conocimiento es limitado. En videos, tanto Cuevas como Salazar lo presentaron ante vecinos; en una transmisión sin edición, el senador hizo una pausa antes de mencionar a quién respaldaba. El detalle, pequeño, no pasó inadvertido.
Del lado de Shamir Fernández, la estrategia fue distinta: presencia visible en el Maratón Lala cn grupo norteño, porras y promoción directa de su esposa, la precandidata del Distrito 10, Pily de Anguiano, quien con look dominical animaba a los corredores. El año pasado fueron reconocidos como una de las mejores porras del evento y, en sus recorridos vecinales, mantienen la venta de leche a bajo costo como narrativa territorial. Más tarde, Pily acudió a cruceros y tianguis para repartir calcomanías con su nombre; en redes utilizó la plantilla oficial en su perfil, aunque no la de la silueta presidencial que sí apareció en otros materiales. Por su parte, el exregidor y precandidato del Distrito 08, Luis Ortiz, identificado políticamente con Ricardo Mejía Berdeja, optó por una imagen sobria: pose fija, color neutro, mirada al horizonte y sin logos. Estilo luto electoral.
En el frente naranja —no el de bebidas, sino el de Movimiento Ciudadano— se presentó el joven Josué Jove por el Distrito 11, con sombrero como distintivo, mientras que en el Distrito 09 fue postulada la abogada y activista feminista Sofía Díaz Lozano. Todos se autodenominan “precandidatos únicos”: figura legal válida, pero políticamente sugerente; competencia interna sin competencia visible. La precampaña no define la elección, pero sí exhibe quién tiene estructura, quién padrino y quién músculo territorial.
El drama continúa en la coalición PRI-UDC. Carlos Robles Loustaunau, dirigente estatal del PRI, aparece acompañado de jóvenes operadores que hoy fungen como interlocutores visibles; puede leerse como transición generacional o delegación estratégica. El malestar atribuido a la regidora Miroshlava Galván generó versiones encontradas tras conocerse que iría como suplente; se comenta que acudió con el alcalde Román Alberto Cepeda González antes de ausentarse de la sesión de Cabildo en la que Ximena Villarreal solicitó licencia. Karla Centeno logró mantenerse como suplente tras ajustes internos, mientras que Lorena Safa, coordinadora regional del DIF y conocida por su vínculo familiar con el exdirigente del Campestre, acompañará a Verónica Martínez García en el Distrito 09. Martínez dejó su curul federal para enfocarse en territorio; el distrito es mayoritariamente urbano y eso obliga a operar con precisión quirúrgica.
El antecedente de 1996, bajo el entonces gobernador Rogelio Montemayor Seguy, ronda la memoria política: las fracturas internas costaron posiciones estratégicas. El paralelismo con 2026 incomoda. No necesariamente se perderá la mayoría estatal, pero sí podrían escaparse distritos clave en Torreón si los equipos operan en sentidos distintos. Mientras tanto, el PAN Coahuila apenas entra en fase de definición. El calendario no espera: marzo es de precandidaturas; a inicios de abril vence el registro oficial; en abril y mayo corren las campañas constitucionales; el primer domingo de junio hablarán las urnas. El reloj avanza y, en política, quien no construye relato propio termina formando parte del relato ajeno.
