
Sacrificarían a “Pilo” conforme a protocolo sanitario tras ataque a niña

Frontera, Coahuila.– La menor Grecy evoluciona favorablemente tras el ataque que sufrió por parte del perro identificado como “Pilo”. De acuerdo con el informe médico más reciente, la niña se encuentra estable, consciente y bajo vigilancia especializada, con adecuada respuesta al tratamiento antibiótico y a las intervenciones quirúrgicas realizadas para atender las lesiones. El equipo médico mantiene observación permanente para evitar complicaciones, pero el pronóstico continúa siendo positivo.
De acuerdo con los reportes, “Pilo” es un perro mestizo de talla mediana-grande, con características físicas asociadas a razas de tipo bull, aunque no se ha confirmado oficialmente una raza pura específica. Las autoridades precisaron que, más allá del tipo de raza, el análisis se centra en el comportamiento y las circunstancias del ataque, así como en las condiciones de resguardo en las que se encontraba el animal.
Autoridades municipales confirmaron que el animal será sacrificado conforme al protocolo sanitario establecido, luego de la valoración realizada por el área correspondiente. La medida se adopta tras determinar que el perro representaba un riesgo para la seguridad pública. Sin embargo, el caso ha generado controversia debido a versiones que señalan que, previo al ataque, “Pilo” presuntamente habría sido envenenado. Este elemento forma parte de las indagatorias y deberá esclarecerse mediante las pruebas veterinarias y periciales correspondientes, ya que podría influir en la conducta agresiva que derivó en la agresión.
La posible intoxicación del animal abre una línea adicional de investigación: si se confirma el envenenamiento intencional, podría configurarse también un delito de maltrato animal.
En Coahuila, la Ley de Protección y Trato Digno a los Animales para el Estado de Coahuila y el Código Penal estatal sancionan los actos de crueldad, incluida la administración de sustancias tóxicas. Paralelamente, la misma normativa establece la obligación de los propietarios de mantener bajo control a sus animales y responder por los daños que éstos ocasionen.
El caso, por tanto, combina dos dimensiones jurídicas: la responsabilidad por la agresión a la menor y la posible comisión de un delito contra el propio animal si se acredita el envenenamiento. Las autoridades informaron que se revisará si existió negligencia en el resguardo del perro y si procede alguna sanción administrativa o penal adicional.
Mientras avanzan las investigaciones, la prioridad se mantiene en la recuperación de Grecy, cuyo estado de salud continúa mejorando. El episodio deja una lección compleja pero necesaria: la tenencia responsable, la prevención y el respeto tanto a la integridad de las personas como a la protección animal no son temas opuestos, sino obligaciones que deben cumplirse de manera simultánea para evitar tragedias.
