Riquelme reaparece en Torreón y sacude el tablero político del PRI

Este fin de semana ocurrió algo que no pasó desapercibido en la política lagunera: la reaparición activa del senador y exgobernador Miguel Ángel Riquelme Solís en reuniones del PRI municipal de Torreón.

Su presencia sorprendió a propios y extraños. No fue una visita protocolaria ni una simple foto de cortesía. Riquelme llegó a respaldar políticamente —a quien se deje— particularmente a Verónica Martínez, quien se perfila como casi candidata al Distrito 09 de Torreón.

Dicen en corto que la diputada federal con licencia tuvo que “doblar las manitas” y buscar el respaldo de la vieja estructura priista para amarrar el terreno. Paradójico para algunos: Vero pareciera pertenecer al grupo del alcalde Román Cepeda, lo que añade un ingrediente político interesante.

La visita de Riquelme no fue fortuita. Su presencia desacomodó piezas en más de un tablero político, y no sólo dentro del PRI. En la región Laguna todavía sobreviven restos del llamado “Grupo Torreón”. Sin embargo, bastó una fotografía con el exgobernador para que algunos de sus antiguos integrantes revivieran políticamente como zombis, presumiendo cercanía.

Otros, en cambio, se quedaron pasmados, particularmente dentro del entorno político cercano al alcalde Román Cepeda, donde no pocos personajes tienen historial de brincar de barco. Algunos cobraron sin problema durante los cuatro años del panismo de Jorge Zermeño, y ya dentro del actual gobierno municipal simplemente olvidaron viejas lealtades.

La lista de esos funcionarios no es corta y varios ocupan hoy espacios dentro del gabinete municipal.

Siguiendo en el Distrito 09, en el Sistema DIF Coahuila región Laguna comienza a confirmarse lo que aquí se dijo: que su coordinadora Lorena Safa podría aparecer como suplente en la fórmula de Verónica Martínez. Según versiones internas, Safa permanecería en la nómina estatal hasta mayo, cuando inicie formalmente la campaña, aunque empleados del organismo están impacientes: “Yo ya quería que se fuera”.

Felipe se fragmenta

Entre los grupos que también comenzaron a moverse en el tablero aparece el híbrido político Felipe González, quien busca dejar de ser suplente y posicionarse rumbo a la candidatura del Distrito 11.

Mientras Verónica Martínez se cobija con Riquelme y con algunos cuadros de la vieja estructura del PRI, Felipe González carga con un operador en ciernes: el jefe de gabinete Ariel Martínez, a quien —según versiones del propio priismo— le habrían dejado la estrategia operativa de la campaña como premio de consolación, pese al antecedente de su fallida incursión electoral en ese mismo distrito cuando compitió por el Partido Verde hace cerca de nueve años.

Pero el verdadero problema de ese equipo, comentan voces dentro del priismo lagunero, estaría en uno de sus estrategas de imagen, quien aparentemente participaría al mismo tiempo en al menos tres campañas de aspirantes a diputaciones: el flamante jefe de Comunicación Social Yohan Uribe, conocido por “vender humo”. Incluso se comenta que Uribe ya ha utilizado al diputado Felipe González como mandadero para solicitar a algunos medios incómodos que retiren publicaciones que no favorecen la imagen del jefe de comunicación.

Prueba de esa cercanía sería el video que González difundió en redes sociales como precampaña, donde intenta posicionarse con una imagen fragmentada como #LordFragmentado. En el video, realizado con inteligencia artificial, aparecen distintas versiones del diputado con peticiones ciudadanas, intentando proyectar cercanía; sin embargo, parece un candidato saturado de solicitudes. El resultado deja una sensación de cansancio y múltiples personalidades lo que refleja una crítica frecuente en la política local: diputados convertidos más en gestores de favores que en legisladores con resultados claros.

Este tipo de ideas de campaña no siempre nacen en las salas de juntas de Ariel Martínez. También surgen en sobremesas en la cantina Madrid del bulevar Independencia, lugar de reuniones con el fotógrafo Proa, hijo de un conocido periodista de la región, así como el propio Ariel Martínez e incluso, casi siempre con el notario Osvaldo López. En política, al final, las campañas no siempre se planean en oficinas…

Por el lado priista también sorprende Hugo Dávila, cuya precampaña por el Distrito 11 ha sido más mesurada, con un tono social y testimonial.

En contraste, quien parece ir más por obligación que por convicción es Ximena Villarreal, es el perfil que se menciona para el Distrito 08. Su silencio político en redes y territorio ha sido casi tan discreto como su paso por el Cabildo.Por cierto ya se barajan nombres para su suplente, que por cuota debe ser mujer y menor de 30 años. Entre los nombres que se mencionan aparece Arleth “La China”, joven de la estructura que después de graduarse del Tec Laguna fue jalada a la política y la integraron con Enrique Martínez y Morales. Podría ir a los ejidos y colonias populares del distrito. También apareció en una fotografía Karla Galindo, hija de Silvia Garza, , y sobrina-nieta de Mario Cepeda, a quien su madre denunció por violencia.

Mientras tanto, sus opositores no han dejado de hacerse presentes. Uno de ellos es su excompañero de Cabildo Luis Ortiz, del PT, ahijado político dee Ricardo Mejía Berdeja, quien ya se deja ver trabajando en zonas rumbo a la campaña para la gubernatura.

En ese mismo distrito aparece también el candidato de Movimiento Ciudadano, el arquitecto Omar Puentes, quien lo mismo se deja ver en sectores residenciales que en colonias con calles de tierra, reflejando los contrastes sociales del distrito.

Y siviene por más…

Aunque otros en la mesa política dicen que el verdadero movimiento de Riquelme en Torreón no estaría en las diputaciones, sino en algo mayor: la alcaldía. Porque entre el trío de precandidatos —Verónica , Felipe y Hugo — algunos ven más bien un ensayo adelantado de la próxima batalla municipal.

Y en una de esas, dicen los más maliciosos, Miguel Riquelme podría estar midiendo el terreno para volver a jugar en Torreón como candidato a alcalde, aunque sea para ajustar cuentas pendientes o terminar el Metrobús.

Porque en la política lagunera, como en el ajedrez, las piezas que hoy parecen menores… mañana pueden convertirse en la jugada central.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *