Un paso hacia la inclusión: Coahuila destina 331 mdp a personas con discapacidad


Arteaga, Coahuila.– Con una inversión superior a 331 millones de pesos, el Gobierno de Coahuila puso en marcha el Gran Programa de Inclusión para Personas con Discapacidad, una estrategia estatal que busca atender de manera integral a este sector de la población y a sus cuidadores, a través de acciones coordinadas en salud, educación, desarrollo social y movilidad.

El gobernador Manolo Jiménez Salinas destacó que este programa no se limita a apoyos aislados, sino que articula políticas públicas con enfoque transversal para garantizar que las personas con discapacidad tengan acceso real a oportunidades. “Trabajamos para que nadie se quede atrás y todas y todos avancemos”, afirmó al presentar el paquete de acciones.

Como parte de los apoyos directos, se implementará el esquema económico “Veamos la Discapacidad”, con una bolsa de 20 millones de pesos, mediante el cual se otorgarán 10 mil pesos por beneficiario, destinados a cubrir necesidades prioritarias como tratamientos, traslados o adquisición de herramientas de apoyo.

Por su parte, la presidenta honoraria del DIF Coahuila, Liliana Salinas Valdés, explicó que la estrategia se estructura en cinco ejes clave: sensibilización, detección, atención, movilidad y fortalecimiento, lo que permitirá no solo ampliar la cobertura de servicios, sino también mejorar la calidad de vida de las personas beneficiarias. “Buscamos garantizar mayor autonomía, desarrollo e inclusión plena”, subrayó.

De acuerdo con la información oficial, este programa forma parte de un esfuerzo más amplio por fortalecer la política social en el estado, integrando a diversas dependencias para generar una atención más completa y efectiva. La intención es pasar del discurso a la implementación, con acciones medibles que impacten directamente en la vida cotidiana de las personas con discapacidad.

En términos prácticos, el impacto del programa apunta a reducir barreras reales. Los apoyos económicos permitirán solventar gastos básicos que muchas familias enfrentan diariamente, mientras que los programas de atención y movilidad facilitarán el acceso a servicios de salud, educación y espacios públicos. A esto se suma la articulación institucional, que abre la puerta a una mayor inclusión laboral y social.

El resultado esperado es claro: más independencia, mejores oportunidades y mayor participación en la comunidad. En síntesis, menos obstáculos y más acceso. Una política pública que, bien ejecutada, podría marcar una diferencia tangible en miles de familias coahuilenses, más allá del anuncio y la narrativa oficial.

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