Pensiones VIP en Coahuila: quién cobra más de 100 mil y quién paga la cuenta

¿Cuántos años llevas trabajando? ¿Treinta, veinte, quince?
Ahora la pregunta incómoda: ¿cuánto esperas recibir cuando te retires?

Si eres parte del promedio en México —y en Coahuila— la respuesta no suele entusiasmar. Unos cuantos miles al mes, con suerte. Lo suficiente para resistir, no necesariamente para vivir con holgura.

Pero hay otro escenario. Uno donde el retiro no genera incertidumbre, sino tranquilidad total; donde no importa el ahorro individual ni los vaivenes del sistema, porque la pensión se calcula con base en el último salario y no en lo aportado. A eso se le llama, sin rodeos: pensiones doradas. Y ese modelo no es ajeno a Coahuila.

Aquí conviven dos realidades dentro del mismo sistema. Por un lado, la mayoría de los burócratas recibe pensiones promedio cercanas a los 13 mil pesos mensuales, cifra que el discurso oficial considera suficiente para una vida digna. Por otro, existen pensiones que superan los 100 mil pesos mensuales, particularmente en espacios como el Poder Judicial, donde las reglas del retiro fueron más generosas y quedaron protegidas como derechos adquiridos. El contraste no es menor, es estructural: mientras el trabajador promedio se retira con lo que pudo acumular, en ciertos niveles del servicio público el retiro ya estaba resuelto desde antes.

En Coahuila, esto ya no es una discusión teórica: es una factura. El segmento más alto —concentrado en el Poder Judicial de Coahuila y altos mandos— cuesta entre 300 y 500 millones de pesos al año. No es todo el sistema, pero sí el más caro por persona. Y no es casualidad. Ahí el retiro se diseñó con base en el último salario, con porcentajes elevados y bajo esquemas blindados legalmente. Son pensiones vitalicias, difíciles de modificar, que se pagan con recursos públicos: impuestos, participaciones, el mismo dinero que podría destinarse a obras o servicios. No es ilegal… pero tampoco equilibrado.

En medio de ese escenario aparece un caso que ayuda a entender el punto medio del sistema: el de Humberto Moreira Valdés, quien se jubiló como docente con una pensión cercana a los 37 mil pesos mensuales tras más de tres décadas de servicio. No es una pensión dorada en términos estrictos, pero tampoco es el promedio. Un maestro en Coahuila suele retirarse con entre 10 mil y 15 mil pesos mensuales. Es decir, incluso dentro del mismo sector existe una diferencia marcada. El dato, además, no es menor: se dio en medio de protestas por la reforma al sistema de pensiones estatal.

Y ahí está la clave. El problema no es una pensión en particular. Es la distancia entre unas y otras. Un sistema que premia distinto según el momento, el cargo y las reglas que te tocaron. Hoy, a nivel nacional, ya se intenta poner un límite: 67 mil pesos mensuales. Si avanza, estados como Coahuila tendrán que ajustar un modelo que durante años evitó revisarse.

Porque al final, la pregunta sigue siendo la misma con la que todo empieza:
¿cuánto crees que vas a recibir cuando te retires?
Y más importante aún:
¿quién va a pagar esa diferencia?

En Coahuila, la respuesta ya está clara:
se paga cada mes… y se paga entre todos.


❓ Preguntas oficiosas

¿Casualidad o cálculo político? Con una trayectoria construida desde joven entre medios y política, Antonio Attolini Murra ha demostrado saber leer los tiempos y aprovechar el foco público; por eso surge la duda tras el momento de tensión que vivió su familia: ¿convirtió el robo en casa de su hermano —presuntamente cometido por un guardia bajo instrucciones de “alguien”— en una narrativa útil para su precampaña rumbo al Distrito 9, justo después de presentar cerca de 11 mil firmas para impulsar juicio político contra el alcalde de Torreón?Aunque el hecho no fue directamente contra él, terminó en conferencia acompañado po su lide r Diego del Bosque y en coincidencia con el grupo de Shamir Fernández Hernández, logrando incluso alinear corrientes internas de Morena. Mientras desde su propio entorno se sugiere que pudo tratarse de un robo común ajeno a lo político, la pregunta queda en el aire: ¿denuncia legítima… o estrategia que convierte cada golpe en posicionamiento? Por ahora, la respuesta… está en su cancha.

¿Campaña adelantada en el Distrito 11? La contienda no solo pasa por Hugo Dávila PRI y Fernando Hernández, esposo de Cintia Cuevas Morena . También se mueve el Partido Verde con Gerardo Calvillo —exaliado de Ricardo Mejía Berdeja PT—. Desde Movimiento Ciudadano, con operador y casi candidato como Jimmy Veloz dicen quebisca bajar al Verde y al PAN de posiciones. ¿Estrategia temprana… o señal de que ya incomoda? Porque si nadie es candidato, pero ya hay movimiento… la contienda ya empezó.

¿Coordinadora o community manager?
Entre maestros de La Laguna circula otra duda: ¿Flor Rentería sigue enfocada en Educación… o en eventos y redes? Entre fotos y reuniones, la pregunta es directa: ¿cuánto publica… y cuánto trabaja? Este martes acudió a Saltillo a un evento del DIF Coahuila; el fin de semana envió representante con Esther Quintana en Plaza Mayor. Como dicen en corto: en todos lados… menos jalando.


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