
Militares retirados en riesgo: Riquelme plantea reforma para brindarles protección ante narco

Ciudad de México.– En medio del contexto de violencia que enfrenta el país, el senador Miguel Ángel Riquelme Solís (PRI) presentó una iniciativa para proteger a militares en retiro que, tras participar en operativos de alto riesgo, continúan expuestos a amenazas del crimen organizado.
La propuesta, registrada este 19 de marzo de 2026 en el Senado de la República, plantea reformar la Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM), con el objetivo de establecer un mecanismo legal que permita brindar protección temporal y focalizada a exelementos castrenses en situación de riesgo.
Un problema que no termina con el retiro
El legislador advirtió que el peligro no concluye al dejar el servicio activo. Por el contrario, existen casos documentados donde militares han sido identificados y atacados fuera de funciones, lo que evidencia la capacidad del crimen organizado para mantener objetivos a largo plazo.
En ese contexto, subrayó que más de 800 militares han perdido la vida en enfrentamientos, emboscadas y ataques, lo que refleja el alto costo humano que enfrentan las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad.
¿Qué propone la iniciativa?
- Incorporar una nueva fracción al artículo 18 de la Ley del ISSFAM.
- Crear un capítulo específico sobre servicios de seguridad personal.
- Establecer protección temporal, no automática ni permanente.
- Aplicar el beneficio solo tras una evaluación técnica de riesgo.
- Incluir causales para negar o retirar la protección, como antecedentes por delitos dolosos.
El planteamiento busca evitar excesos y garantizar que el apoyo se otorgue bajo criterios claros, sin convertirse en privilegio.
El antecedente: modelo Coahuila
La iniciativa retoma, en el fondo, una lógica que en su momento se aplicó en Coahuila durante la gestión de Riquelme como gobernador: un modelo de seguridad basado en coordinación institucional, prevención y protección a cuerpos de seguridad.
Ese esquema, conocido como el “modelo Coahuila”, apostó por blindar a las corporaciones no solo en activo, sino también en su entorno, entendiendo que la seguridad no termina al quitarse el uniforme.
Hoy, esa experiencia se traduce en una propuesta nacional que reconoce una realidad incómoda: el retiro no garantiza anonimato ni seguridad.
Riquelme fue claro: proteger a quienes arriesgaron la vida no es un privilegio, es una obligación del Estado.
Porque cuando un militar sigue siendo objetivo después del servicio, el mensaje no es solo personal… es institucional.
Y ahí, la seguridad deja de ser discurso para convertirse en una prueba de Estado.
