
Velas, tandeos y campañas perdidas: así va el corte de caja en Torreón

A la primera semana de las campañas rumbo a las eternas elecciones de diputados locales en Coahuila empiezan a aparecer las encuestas, los cortes de caja y las primeras señales reales de nerviosismo político. Porque una cosa es el discurso de campaña y otra muy distinta lo que comienza a reflejar el tablero electoral. El más reciente estudio de intención de voto publicado por la casa encuestadora RUBRUM deja ver algo que ya inquieta en varios equipos políticos: en Torreón todavía no hay distritos completamente resueltos. RUBRUM es una firma mexicana especializada en estudios de opinión pública y medición electoral que ha ganado presencia nacional por sus levantamientos telefónicos automatizados y el seguimiento constante de campañas. Como toda encuesta, representa una fotografía del momento y no una predicción definitiva del resultado electoral. Aun así, suele ser utilizada por actores políticos, medios y equipos de campaña como referencia para medir tendencias y niveles de competencia.
Para los distritos de Torreón, el caso más delicado parece ser el Distrito 09, donde Verónica Martínez García, del PRI-UDC, aparece con 29.2 por ciento de intención de voto frente al 21.5 por ciento de Antonio Attolini Murra, de Morena-PT. Ahí no solo se enfrentan partidos; también chocan dos perfiles que generan apoyo y desgaste al mismo tiempo. En el Distrito 08, la novata Ximena Villarreal registra 20.2 por ciento frente al 15.5 por ciento de la expriista Lucía Zorrilla, mientras Gerardo Aguado, del PAN, podría convertirse en factor incómodo al dividir votos importantes. En el Distrito 10, Felipe González mantiene 27 por ciento frente al 20.7 por ciento de Rocío “Pily” de Aguinaga gracias a una estructura territorial más sólida. Y en el Distrito 11, Hugo Dávila aparece con 30 por ciento frente al 22.7 por ciento de Fernando Hernández, en una zona donde el verdadero rival podría terminar siendo el abstencionismo.
El agua… y el error de narrativa
Pero quizá el problema más incómodo para el PRI no esté solamente en los números, sino en el manejo de la narrativa pública. La declaración de Verónica Martínez sobre “no politizar” la crisis del agua terminó convirtiéndose en un problema político para su propio equipo. Porque al reconocer públicamente una crisis, abrió inevitablemente la puerta a cuestionamientos sobre SIMAS, el mantenimiento de pozos, los tandeos y el desgaste institucional acumulado durante años. “No me ayudes, comadre”, comenzaron a decir incluso dentro del propio entorno priista.
Lo delicado no fue únicamente la frase, sino el sentir interno de algunos simpatizantes que consideran que el mensaje estuvo mal planteado. En política, cuando los tuyos empiezan a cuestionar la estrategia, el desgaste deja de ser externo y comienza a convertirse en problema interno. Más todavía cuando Morena encontró un tema emocional de calle. El senador Luis Fernando Salazar Fernández aprovechó inmediatamente el momento para conectar el tema del agua con corrupción, abandono y responsabilidad política, buscando capitalizar el enojo ciudadano provocado por la falta de agua y el calor extremo en Torreón.
Riquelme, rescates y campañas que no terminan de prender
Quien entró al rescate político del Distrito 09 fue el exgobernador Miguel Ángel Riquelme, este fin de semana durante un desayuno en un salón a un lado del Hotel Río Nazas, donde reunió alrededor de 200 personas. Sin embargo, operadores reconocían que el entusiasmo no salió de lo habitual. Ahí, habló más de cómo “vino desde abajo” y no se referia ni a la candidata Vero Martínez ni su suplente Lorena Safa, quienes ni siquiera fueron requeridas. El arrastre sigue dependiendo de terceros.
Mientras tanto, en el Distrito 10, Felipe González encontró un respiro mediático con el partido entre exjugadores de Santos Laguna y su equipo integrado por funcionarios municipales en la Línea Verde. Perdieron el encuentro deportivo frente a las leyendas albiverdes encabezadas por Jared Borgetti y compañía, pero ganaron algo más útil en campaña: convivencia, fotografías y narrativa de cercanía. Dicen que hasta la discada de Héctor Estrada terminó ayudando más a la camaradería que varios discursos políticos.
Chalecos, veladoras y Waze sin señal
Quien también empieza a sentirse cómodo en el Distrito 11 es Hugo Dávila, que sigue apareciendo en recorridos con su famoso chaleco verde y regalando veladoras que, según versiones de campaña, reparte entre simpatizantes. Algunos dicen en tono de burla que son para “rezarle” a la CFE y que no deje sin luz a Torreón este próximo 7 de junio o porque se siente santificado. En campaña, el humor negro termina convirtiéndose en termómetro político.
Y mientras tanto, Movimiento Ciudadano tampoco se salva de las burlas digitales. A Jimmy Veloz ya comenzaron a decirle en redes sociales que parece andar compitiendo por un distrito en Tijuana, según la ubicación y estética que aparece en algunas de sus redes sociales. .
Finalmente, en el Distrito 08, algunos s reconocen que Ximena Villarreal y su suplente apenas comienzan a conocer realmente el distrito. Hay quienesdicen parecen Waze o Google Maps sin datos: intentando ubicarse, buscando calles y esforzándose por sentirse barrio… aunque el código postal todavía no termine de ayudar.
Y para acabarla, este lunes, al terminar la rueda de prensa de los priistas, hubo pastel, saludos y algunos guiños hacia perfiles vinculados a la cuestionada CATEM en su versión más cercana al priismo torreonense . Un detalle que no pasó desapercibido entre asistentes y sonrisas fingidas. Ahí está otro foco rojo silencioso: cuando el respaldo político depende más del arrastre de terceros que del entusiasmo natural de campaña, las alarmas empiezan a prenderse. Porque en Torreón, esta elección podría no decidirla solamente la estructura… sino el humor ciudadano, el desgaste acumulado y ese bloque de indecisos que todavía observa la campaña como quien ya vio demasiadas temporadas de la misma serie política.

PREGUNTAS OFICIOSAS
¿Reaparece el alcalde… o solo fue pase de lista institucional?
Quien reapareció este lunes fue el alcalde de Torreón, Román Cepeda González, durante el Cabildo Infantil, celebrado más de diez días después del Día del Niño. La reaparición llamó la atención porque la semana pasada prácticamente solo se le vio en un evento vespertino junto al gobernador. Mientras tanto, al término del cabildo, el alcalde salió apresuradamente, huyó al estilo Enrique Peña Nieto, evitando entrevistas y retirándose sin detenerse ante la prensa.
Dicen que ahí también estaba su jefe de Comunicación Social, Yohan Uribe, “#LordFragmentado”. Algunos comentan que quizá se lo llevó para evitar reclamos de ciertos medios que aseguran no haber recibido convenios desde hace cuatro meses. Aunque otros dentro del propio entorno municipal señalan que no es un tema generalizado, pues el tesorero Javier Lechuga mantiene una postura estricta para no dejar pasar ese tipo de acuerdos sin control administrativo.
¿Operativos contra Uber… o negocio entre inspectores?
En Torreón y La Laguna vuelve a circular una acusación incómoda alrededor de Autotransporte: presuntamente algunos agentes e incluso mandos tendrían vehículos trabajando en plataformas como Uber mientras realizan operativos contra otros conductores. La denuncia señala que entre ellos mismos se protegerían para evitar infracciones, mientras endurecen revisiones contra choferes externos. Lo más delicado del señalamiento es la versión de que algunos operativos comenzarían desde la propia aplicación, solicitando viajes para después interceptar y decomisar unidades que terminan en el corralón.
De confirmarse, el tema dejaría de ser únicamente un asunto administrativo para convertirse en un posible conflicto de interés. Porque una cosa es supervisar el cumplimiento de la ley y otra muy distinta competir desde dentro del propio sistema. Y cuando la autoridad aparece como juez y competidor al mismo tiempo, la desconfianza termina acelerando más rápido que cualquier aplicación.
