Ven intereses políticos detrás de división del PRIDE Torreón y señalan a síndica

Lo que comenzó como diferencias alrededor de la organización del PRIDE Torreón ya terminó escalando a señalamientos políticos directos, acusaciones de división interna y un choque que empieza a incomodar dentro del propio PRI lagunero.

El activista y presidente del comité organizador del PRIDE Torreón, Raymundo Germán Valadez Andrade, ya no solamente habla de desacuerdos con la síndica de Torreón, Natalia Guadalupe Fernández Martínez. Ahora la señala abiertamente de presuntamente fomentar división dentro de la comunidad LGBT+ y afectar incluso a perfiles de su mismo partido.

Y las declaraciones subieron de tono.

“Mira, esa mujer es mezquina y perversa”, expresó Valadez al referirse a Natalia Fernández. Después agregó: “Simplemente cuando se lo propone, no quita el dedo del renglón y se la pasa afectando hasta a los de su mismo partido”.

El activista incluso recordó conflictos previos dentro del entorno priista y aseguró que hace dos años Verónica Martínez García le pidió retirar una publicación donde denunciaba presuntos intentos de boicot contra una reunión política que él organizó para el alcalde Román Alberto Cepeda González.

“Ya hace dos años me habló Vero Martínez para decirme que quitara una publicación donde señalaba que me estaban boicoteando una reunión que le hice a Román Cepeda. Y le dije: bueno, tú eres mi presidenta, la voy a quitar. Pero hoy este desplegado no lo voy a quitar”, afirmó.

La parte más delicada llegó cuando condicionó públicamente retirar sus acusaciones solamente si Natalia Fernández “se retracta de estar incitando a la división dentro de la comunidad LGBT”.

“A menos que Natalia Fernández se retracte de estar incitando a la división dentro de la comunidad LGBT. Y lo veo difícil porque no creo que quiera aceptar los hechos”, declaró.

Además, Raymundo Valadez señaló directamente a Luis Acosta, secretario particular de la síndica, asegurando que desde sus redes sociales se impulsa una nueva estructura organizativa alterna del PRIDE mediante registros por código QR.

“Puedes entrar al perfil de Luis Acosta. Él está convocando a que a través de un código QR te inscribas en la nueva organización de la marcha”, sostuvo.

Pero detrás de las declaraciones personales existe un tema político todavía más profundo: la disputa por la representación LGBT+ dentro del priismo lagunero.

Porque el propio Valadez marcó distancia entre Natalia Fernández y Verónica Martínez García, con quien aseguró mantener una relación cercana desde hace años debido al trabajo partidista en temas de derechos humanos y diversidad sexual.

“Creo que es público que yo desde hace mucho tiempo estoy muy cercano a Verónica Martínez”, expresó. Y añadió que fue precisamente ella quien le dio espacio dentro del PRI a través de la Secretaría de Derechos Humanos y No Discriminación de la Diversidad Sexual.

Porque actualmente el PRIDE Torreón representa visibilidad pública, estructura social, interlocución política y capacidad de convocatoria. Y cuando un movimiento social adquiere peso mediático, inevitablemente comienzan a surgir intereses por controlar ese mismo espacio. Sin embargo, el nombre de Natalia Guadalupe Fernández Martínez ni siquiera habría estado sobre la mesa dentro de las fórmulas priistas rumbo a las candidaturas. De hecho, alrededor del alcalde Román Alberto Cepeda González solamente trascendió la intención de impulsar a Martha Rodríguez, vinculada al Centro de Justicia Municipal.

El problema es que estas fracturas llegan en un momento donde la comunidad LGBT+ todavía enfrenta retos importantes en Torreón: discriminación laboral, violencia, falta de políticas públicas consistentes y sectores conservadores que continúan rechazando agendas de diversidad.

Por eso, dentro de la propia comunidad comienza a surgir una preocupación real: que las diferencias políticas terminen debilitando años de activismo construido desde abajo, por colectivos emblemáticos, activistas históricos y nuevas generaciones que deberían estar sumando esfuerzos, no fragmentando la causa.

Porque mientras algunos ven el PRIDE como una plataforma política, otros todavía lo siguen viendo como una lucha por derechos, dignidad, memoria y supervivencia social.

Y quizá ahí está el verdadero riesgo: cuando el protagonismo termina pesando más que la causa, la comunidad deja de avanzar unida y la política comienza a ocupar el espacio que antes pertenecía a la lucha social. Porque ninguna bandera crece realmente desde la división. Las luchas que sobreviven son las que entienden que los derechos no se construyen desde los egos… sino desde la suma colectiva.

Preguntas oficiosas

¿“Chacales” para las redes y pastores para la estructura… cuál es la apuesta del PRI en el Distrito 11?

En el Distrito 11 de Torreón, dentro del propio priismo comenzó a llamar la atención la manera en que Hugo Dávila Prado y su fórmula, la joven Karla Centeno, intentan conectar con el voto juvenil. Y no precisamente por las universidades donde, en teoría, el apellido Centeno tendría presencia política o académica, particularmente en espacios como la UTT o la Escuela de Derecho. Lo que terminó brincando fue otra cosa: el uso de imágenes y videos donde aparecen jóvenes con estética más cercana al perfil urbano de los llamados “chacales”, bajo mensajes tipo “Los fuertes están en este equipo”. El movimiento generó ruido interno porque, mientras en la estrategia visual aparecen “chacales” para conectar con jóvenes, en territorio también siguen apareciendo reuniones con pastores y estructuras tradicionales que históricamente han formado parte de las campañas laguneras. Y ahí es donde varios comenzaron a preguntarse cuál es realmente la narrativa del Distrito 11: rebeldía juvenil o política tradicional disfrazada de campaña fresca.

Por cierto, donde sí le reconocieron operación política a Dávila fue en el video donde respondió indirectamente al senador morenista Luis Fernando Salazar Fernández, luego del episodio donde apareció quitando una lona de Dávila para colocar la de su ahijado político, Fernando Hernández. El momento rápidamente comenzó a circular entre operadores y grupos políticos porque terminó convirtiéndose en munición narrativa para el priismo en plena campaña. Ahora la duda es otra: cómo responderá Luis Fernando Salazar, porque quienes lo conocen saben que difícilmente suele quedarse callado cuando siente que le disputan el terreno político o mediático.

¿Reacomodo administrativo… o cambio de manos en la caja chica del Municipio?

Quien reapareció casi igual de rápido como desapareció al arranque de la segunda temporada de Román Cepeda fue Miguel Ángel Zúñiga, aquel funcionario que había sido presentado como director de Servicios Administrativos, pero que duró menos que una promesa de campaña, presuntamente por temas de salud. Su lugar terminó siendo ocupado por David “Chacho” Ortiz, gente de Víctor Navarro y viejo conocedor de estas mañas administrativas… digo, funciones. De hecho, “Chacho” llegó a tener doble nómina oficial: Recursos Humanos y Servicios Administrativos, prácticamente una especie de “combo godín deluxe” dentro del Ayuntamiento. Porque si algo sabe la política lagunera es que donde se mueve la nómina, se mueve el verdadero cariño presupuestal.

Pero hace unos días Zúñiga regresó, aunque curiosamente ya no volvió a Servicios Administrativos, sino a Recursos Humanos. Y claro, más de uno dentro del edificio municipal comenzó a preguntarse por qué devolverlo a la parte donde se acomodan aviadores… y no a la oficina donde se acomodan contratos, compras y movimientos bastante más jugosos que inflar nómina.

¿Desde cuándoel municipio de Ocampo ya cuenta como Región Laguna?

Dentro del priismo lagunero comenzó a llamar la atención que mientras Lorena Safa sigue en campaña como fórmula del Distrito 09, el espacio que presuntamente esperaba dentro del DIF Estatal en La Laguna ya fue ocupado por Laura Mara Silva, exalcaldesa de Ocampo, tras recibir el nombramiento como coordinadora regional. Y ahí varios comenzaron a preguntarse si el verdadero interés político detrás del Distrito 09 también pasa por asegurar posiciones y ganar a como dé lugar, pues su lugar fue ocupado.

Pero además surgió otra duda entre operadores y estructuras laguneras: si realmente alcanzará el tiempo, la gasolina y la logística para coordinar la Región Laguna desde un municipio como Ocampo, ubicado a poco más de tres horas de trayecto. Incluso algunos cuestionaban por qué no apostar por perfiles laguneros de municipios como Torreón, Matamoros, Francisco I. Madero o Viesca. Aunque otros recuerdan que Laura Mara Silva ya tenía presencia en la región tras su paso por la dirección del CECyTEC Torreón.

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