Attolini desmiente al PRI: auditoría excepcional al SIMAS aún no inicia

Torreón.– El diputado local de Morena Antonio Attolini Murra respondió a los señalamientos del PRI y, en particular, del legislador Felipe González Miranda, quien aseguró que el punto de acuerdo aprobado para impulsar una auditoría por situación excepcional al SIMAS Torreón era innecesario porque, según dijo, la Auditoría Superior del Estado (ASE) ya realiza una revisión solicitada por el alcalde Miguel Ángel Riquelme Solís.
González Miranda acusó a Attolini de buscar “populismo”, protagonismo y polémica con el tema. El priista sostuvo que la intervención de la ASE ya estaba en marcha y defendió que la petición municipal podía dirigirse al órgano fiscalizador sin pasar primero por el Congreso. Sus declaraciones fueron publicadas este miércoles por El Sol de La Laguna y El Siglo de Torreón.
Sin embargo, Attolini estableció una diferencia que resulta clave: una revisión ordinaria, documental o adicional de las cuentas del SIMAS no necesariamente significa que jurídicamente esté en curso una “revisión por situación excepcional”, que es la figura específica solicitada mediante su punto de acuerdo. En el boletín difundido por el legislador se sostiene que la denuncia necesaria para activar ese procedimiento no había sido presentada formalmente ante la Comisión de Auditoría Gubernamental y Cuenta Pública.
La legislación estatal respalda que se trata de procedimientos distintos. El artículo 60 de la Ley de Rendición de Cuentas y Fiscalización Superior del Estado de Coahuila establece que, ante denuncias fundadas por posibles irregularidades o desvío de recursos, la ASE puede realizar revisiones durante el ejercicio fiscal en curso; pero agrega expresamente que las denuncias correspondientes deberán presentarse ante la Comisión, la cual determina su procedencia y, en su caso, las remite a la Auditoría Superior para iniciar la revisión por situación excepcional.
El artículo 112, fracción XIV, es todavía más específico: concede a la Comisión de Auditoría del Congreso la atribución de “recibir las denuncias por situación excepcional, dictaminar su procedencia” y, de ser el caso, solicitar a la ASE que practique las revisiones correspondientes. Es decir, que exista actividad previa de fiscalización sobre el SIMAS no demuestra por sí misma que el procedimiento extraordinario previsto en esos artículos ya haya sido formalmente iniciado.
Attolini recordó además que durante la sesión legislativa se informó que la denuncia todavía no había llegado a la Comisión. “Una cosa es que existan revisiones ordinarias, observaciones o procesos de fiscalización sobre el SIMAS y otra, jurídicamente distinta, es afirmar que ya está en curso la auditoría por situación excepcional”, señaló.
La controversia se produce después de que el Congreso de Coahuila aprobó por unanimidad el exhorto de Attolini para que, una vez presentada formalmente la denuncia, la Comisión proceda conforme a la ley y se determine la realización de la revisión extraordinaria. El planteamiento busca indagar el origen de pasivos reportados por 2 mil 81 millones 126 mil pesos, además de contratos, proveedores, adeudos, litigios, laudos y otros compromisos financieros del organismo.
Hay además un detalle político: Felipe González votó a favor del punto de acuerdo que posteriormente calificó de innecesario. El propio diputado priista explicó que respaldó la propuesta porque coincide en la necesidad de revisar las condiciones financieras del SIMAS, aunque insiste en que la auditoría adicional había sido solicitada previamente por Riquelme y el Consejo Directivo del organismo.
Attolini endureció su respuesta y emplazó al PRI a respaldar la investigación en lugar de discutir sobre quién se lleva el crédito. “Si desde el PRI sostienen que no hay nada que esconder, entonces deberían ser los primeros en exigir que se investigue hasta las últimas consecuencias”, expresó. El legislador aseguró que su petición no busca anticipar culpables, sino “abrir las cuentas, revisar los contratos y seguir el dinero”.
Así, el fondo de la discusión no es si la ASE ha solicitado o revisado ya documentación del SIMAS —algo que incluso distintas versiones reconocen—, sino si existe formalmente una auditoría por situación excepcional bajo el procedimiento establecido en la ley. Hasta ahora, las fuentes consultadas muestran evidencia de una revisión de información financiera, pero no acreditan públicamente que la Comisión legislativa haya recibido y declarado procedente la denuncia que activa específicamente ese mecanismo extraordinario.
“SIMAS no le pertenece al PRI, a Morena ni a ningún gobierno. Le pertenece a Torreón”, remató Attolini, quien pidió que cualquier posible irregularidad sea investigada y que, si existen responsabilidades, se determinen conforme a derecho.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *