
“Actuamos conforme a protocolo”: Policía de Torreón responde críticas por operativo

Torreón.– Lo que inició como un reporte ciudadano por una presunta pelea de gallos ilegal en la colonia Luis Donaldo Colosio terminó en un enfrentamiento entre vecinos y elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), dejando ocho detenidos —dos de ellos menores— y tres policías lesionados.
El reporte ingresó a las 15:50 horas. Vecinos denunciaban que en el domicilio señalado se realizaban peleas clandestinas acompañadas de consumo de alcohol, riñas y escándalos constantes.
Al arribar las unidades, los agentes encontraron a varias personas dentro del inmueble, incluidos menores de edad que presenciaban la actividad. Según la DSPM, esto elevó de inmediato el nivel de riesgo y la urgencia de intervenir.
Fue al intentar asegurar al presunto organizador cuando los oficiales fueron rodeados y agredidos con piedras, palos y golpes, generando la confrontación.
La justificación del actuar policial
El comisario Alfredo Flores Originales sostuvo que la respuesta de los elementos fue “correcta, proporcional y respaldada por el Informe Policial Homologado (IPH)”, destacando tres argumentos:
- Los oficiales fueron agredidos primero, lo que obligó al uso de fuerza para controlar la situación.
- Había menores de edad expuestos al riesgo, tanto por la pelea clandestina como por la violencia desatada en el lugar.
- La actividad denunciada constituye un delito, por lo que la intervención inmediata era obligatoria.
Desde el Ayuntamiento, el alcalde Román Alberto Cepeda respaldó el operativo y afirmó que “no se va a permitir ningún tipo de actividad clandestina”, subrayando que estos eventos se realizan “en condiciones de total clandestinidad” y representan un riesgo para la comunidad.
Las peleas de gallos están tipificadas como maltrato animal en el Código Penal del Estado de Coahuila, artículos 247 y 248, por lo que su organización o participación constituye delito.
El contraste con los testimonios vecinales
Aunque la autoridad sostiene que actuó con fundamento, vecinos señalaron que estas actividades ocurren “desde hace al menos un año” sin intervención previa.
En redes sociales, algunos usuarios cuestionaron el uso de fuerza, mientras otros criticaron que menores estuvieran presentes entre quienes se enfrentaron a la policía.
Lo cierto es que, más allá de la riña, el operativo dejó al descubierto una combinación peligrosa: delito, violencia comunitaria y menores expuestos en un entorno de riesgo.
