
Se acabó la tregua navideña : ya huele a elección

Quedó oficialmente clausurada la temporada hipócritamente navideña. La de los abrazos de utilería, las sonrisas institucionales y los “deseos de paz” con fecha de caducidad. Duran lo mismo que el recalentado… y a veces menos. Para todos, pero en especial para los laguneros, ya no hay pretexto: es hora de volver a funciones. Y a las intrigas.
Porque si alguien creyó que enero venía con espíritu de tregua, conviene revisar el calendario electoral. En año de definiciones, la palabra “descanso” no existe. Lo más parecido es la partida de Rosca de Reyes: se reparte, se posa para la foto… y al día siguiente regresan los palazos, ya sin azúcar.
Como si los Reyes Magos también trajeran agenda política —como lo mencionamos ayer— este martes reapareció el alcalde Román Cepeda , con todo y su asistente Jorge “el vidente” Saucedo, justo cuando más de uno ya apostaba a que no regresaba tan pronto… o de plano no regresaba. Y sí, hay que decirlo sin rodeos: le cerró la boca a varios.
En ese mismo evento, la representación del gobernador para asistir a la Plaza Mayor y convivir con el pueblo recayó en Lorena Safa, coordinadora del DIF estatal en La Laguna, quien —al estilo Paris Hilton— entendió el protocolo no escrito de la política moderna: cuando hay reflectores y rumores de candidatura a diputada, primero se posa… y luego, si queda tiempo, se convive.
Al menos a ella sí le tocó rosca, como al resto de los representantes de Coahuila en La Laguna. No así a los “refugiados” en el edificio Coahuila, donde no se vio a su jefe, Hugo Dávil, .ni roscas marca Mejora . Sólo se supo que alguien mandó una rosca “gourmet”, tan bien calculada que apenas alcanzó —con suerte— para las caras conocidas. Política de austeridad aplicada solo al pan.
Los que siguen llegando tarde son los del PRI Torreón, que apenas este miércoles realizaron su partida de rosca, convocada por Verónica Martínez, ya con pan seco… o quizá esperando que saliera más barata un día después. Tradición financiera muy partidista. Se repartieron rebanadas, pero no todos aparecieron. Y como siempre, más que la rosca seca, lo interesante es quién sí fue y quién prefirió no ir. Porque en política, las ausencias también comunican… y a veces gritan más fuerte que los discursos.
Mientras unos parten rosca, otros ya buscan su lugar rumbo a la gubernatura. No solo Cecilia Guadiana o Luis Fernando Salazar aparecen en el radar. También Alfonso Cepeda , senador y líder del SNTE estatal, figura de amplio colmillo político, quien con su red gremial de la Sección 38 en Coahuila mandó a su séquito a “unir a todos”… para partir la rosca.
En el convivio de Torreón coincidió el diputado local y casi candidato por el Distrito 9 de Morena, Antonio Attolini Murra, quien tuvo que compartir mesa con el 1% de Luis Ortiz, regidor del PT y ahijado político de Ricardo Mejía Berdeja, impulsado para la diputación del Distrito 8. No hay querencias, pero en proceso electoral todo suma, aunque sea incómodo.
Otra que aprovechó reflectores fue Tania Flores, exalcaldesa de Múzquiz y exprotegida de Mejía Berdeja, quien tras comparecer ante la Auditoría se trasladó a la Plaza de Armas de Saltillo, donde el gobernador partía la rosca. Ahí, sin filtro, dejó salir el “albañil” interior y lanzó insultos que provocaron más risas que indignación.
Y por si quedaba duda: en la tradición popular, que te salga el Niño Dios en la rosca significa que pagarás los tamales el Día de la Candelaria. En la política, el simbolismo es otro, bastante menos inocente. En año electoral, todos saben que el muñeco no se traga… se administra.
Porque en política, ni la rosca es inocente ni los tamales son gratis. Así que sí: se acabó la Navidad institucional. Regresan las intrigas, las cuentas pendientes y los mensajes entre líneas.
