
Cuando le rascaron los huevos al tigre… zarpazo alinea a la CATEM y congela a politícos laguneros

Le quisieron tocar los huevos al tigre… y terminaron como en la canción de Los Tigres del Norte: se te borró la sonrisa. Este miércoles la Comarca amaneció convulsionada: Durango sitiado, Gómez Palacio cercado y hasta Torreón alcanzado por la sombra de un operativo federal. Y como si el destino también trajera agenda, todo coincidió con los ecos de la famosa “posada entre amigos” del viernes pasado.
Aquella posada —organizada por el exfuncionario torreonense Armando Cobián— donde apareció “sorpresivamente” Nassael Cobián Duarte, líder de la CATEM Durango e hijo del anfitrión, quien llegó con mensaje directo y regalos enviados por su patrón, el dirigente nacional de CATEM y diputado federal con fuero, Pedro Haces. La reunión sirvió para mostrar músculo y, francamente, para rascarle los huevos al tigre. Y ya sabemos qué pasa cuando uno provoca al tigre: zas, llega el zarpazo… o el operativo federal. Las fotos ya desaparecieron, pero era demasiado tarde: el mensaje había regresado.
El gobernador Manolo Jiménez había sido clarísimo: CATEM no entraría a Coahuila. Pero esa noche entraron, posaron, repartieron regalos… y las sonrisas se desdibujaron apenas días después con la detención de Edgar “N”, El Limones, presunto operador señalado por el crecimiento de redes de extorsión y cobro de piso que asfixiaban la actividad productiva en Durango y La Laguna, operando a través de estructuras sindicales como cobertura. No se ha precisado dónde fue detenido, pero muchos aseguran que cayó en Real del Nogalar, en Torreón. Y hoy todos juran no conocerlo… empezando por Pedro Haces, quien salió a negar cualquier vínculo. Pero en la política mexicana todos sabemos la máxima: siempre hay una foto, un video… y hasta un logo.
La vida cambia de repente: horas antes, «Limones» había presumido en sus historias —según quienes lo seguían— que ya tenía listos los regalos de Navidad: “Puro Fendi, Gucci, D&G… y hasta un Racer para su hijo”. Al final apareció esposado, visiblemente afectado al caminar, como si el arresto hubiese sido… rudo. Fue trasladado a la CDMX bajo un esquema de seguridad reforzada. Pero el detalle más fino del operativo no vino de Durango ni de Gómez: fue el secretario de Seguridad Federal, Omar García Harfuch, quien informó y además agradeció públicamente a Coahuila por la detención. Durango quedó fuera del crédito. ¿Casualidad o mensaje? Usted decida.
Mientras la Marina cateaba colonias y levantaba a » Limones», varias figuras laguneras simplemente… desaparecieron como e l secretario del Ayuntamiento, Eduardo Olmos, no estuvo en la reunión de seguridad. Tampoco en su oficina del séptimo piso —pero ahí ya ni sorprende—. Eso sí: en la posada del viernes estuvo más que presente. El alcalde Román Alberto Cepeda tampoco estuvo en la reunión de seguridad. Pero mágicamente reapareció, tras varios días sin voz, a las 12 del día en la sala de juntas de la Presidencia, acompañado por el secretario de Infraestructura, Miguel Algara, y directores municipales con cara de “ya me llegó el frío”. Y no era para menos: con la caída deÉdgar «N» varios funcionarios municipales y estatales andan temblando, sobre todo quienes fantaseaban con diputaciones y ya tenían apoyo… en espectaculares. Como sucedió en Durango: propaganda, favores, apoyos… y al final, candidatos que salieron perdiendo.
En el búnker saltillense del Centro de Convenciones de Torreón —que últimamente recibe eventos de todo tipo, incluidos los estilo El Capullo— ya se detectaron que su director, Rodrigo González estaba dejando pasar a pseudo-promotores que se reparten mesas VIP como si fueran concesión divina. Saltillo tomó nota. Tanto así que este jueves se convocó a una rueda de prensa con los directores de Seguridad Pública en este recinto Y no solo para anunciar la carrera “Corramos todos a pasos de Gigante por un Coahuila y Torreón Seguro”. El verdadero mensaje será otro, seco y directo: “Aquí ya no pasan.”
¿Y los morenistas? Nada. Ni un tuit. Ni un comunicado en apoyo a su sindicato. Ni Luis Fernando Salazar, ni Shamir Fernández, ni la alcaldesa de Gómez Palacio, Betzabé Martínez, pese a que el operativo más intenso sucedió en su ciudad. La edil estaba reunida con el presidente de LALA, Eduardo Tricio. Y eso que hace no mucho tanto ella como las diputadas federales de Morena, Marina Vitela y Cintia Cuevas, presumían foto con el líder de CATEM Durango, Nassael Cobián. Ya lo dijimos: en política siempre hay una foto… o un tuit.
