
Comen santos y cagan diablos: la fe como atajo administrativo en Torreón

Hay dichos que no envejecen porque describen patrones humanos, no épocas. “Comen santos y cagan diablos” retrata, con precisión, la hipocresía moral: devoción de escaparate, ética de trastienda. Mucha fe en público; demasiadas sombras en privado.
En Torreón, el murmullo ya dejó de serlo . En pasillosa se habla de pastores disfrazados de inspectores de una nómina externa atribuida a David , “Chacho” Ortiz, director de Servicios Administrativos del municipio., que a diferencia de otros directores de mecha corta como Víctor Navarro con discusiones que rozan el pleito abierto. Ortiz opera con un perfil más servil y silencioso, pero igual de cuestionable.
Según los señalamientos, desde una presunta “nómina externa”, David Ortiz operaría de la mano con Gustavo Muñoz, pagando mes con mes un “diezmo” a 14 pastores que no sólo evangelizan, sino que portan chalecos de inspectores o actúan como coyotes con piel de oveja: más rebaño administrativo que vocación divina. El resultado es una vía rápida para trámites que, curiosamente, sólo avanza cuando aparece el “diezmo”; de lo contrario, quedan atorados desde septiembre. Varios de estos personajes ya habrían sido señalados por obtener terrenos, incluso en Hacienda El Rosario, no precisamente para construir un templo.
El señalamiento apunta a una práctica reiterada: gestiones exprés para licencias (anuncios, obras, permisos) a cambio de dinero. Se confunden con los ocho inspectores sindicalizados, pero estos pastores serían “gente de confianza”, sentados quién sabe dónde porque no caben. Todos con la misma finta, entrando uno por uno antes de las ocho de la mañana, en el quinto piso de la Presidencia Municipal, dentro del área de Urbanismo. Cuando el trámite se atora… aparece el intermediario “piadoso”.
Si usted necesita acercarse a la fe, dicen, puede acudir a la sala de juntas de esta dependencia, donde se realizan cultos que ofrecen consuelo y escucha. Todo muy pastoral… hasta que la fe empieza a cruzarse con el expediente.
No es la primera vez que otros espacios informativos rozan el tema; ahora arrecia. La línea entre consuelo y cohecho se vuelve peligrosamente delgada cuando la oración coincide con la gestoría, y la gestoría con el cobro. La fe no es el problema. El problema es usar la fe como coartada.
Cabe la pregunta: ¿es esta la penitencia de Gustavo Muñoz o de otros funcionarios que también recurren a estos servicios espirituales? ¿Apoyo espiritual o lubricante administrativo?
Distrito 08: Aguado se diluye y Doris entra al juego

El tiempo se agota y, en el Distrito 08 de Torreón, el nombre que se tenía apartado —dicen— para el panista Gerardo Aguado tambalea. La alianza PAN-PRI se habría pospuesto hasta 2027. Con ello, la baraja se volvió a mezclar y todo apunta a que la candidatura quedaría en manos del clan de la FCA Torreón, con Dora Elia Salinas Durán, “Doris”, regidora, avanzando en silencio y generando incomodidad entre sus compañeros de Cabildo que también buscan espacio desde el Congreso.
El movimiento no sería improvisado. Doris ya fue síndica y, tras «acuerdos educativos», se habría concretado el cambio de coordinación de la UAdeC Torreón como moneda de cambio rumbo a la diputación. Mientras tanto, otros aspirantes reciben premios de consolación, como Rodrigo González, director del CCT, invitado a España en una comitiva encabezada por el jefe de Gabinete estatal, Blas Flores, y la secretaria de Turismo, Cristina Amezcua.
El reacomodo es claro: nadie se queda fuera. Se comenta que, si no hay suplencia a diputación para Rodrigo , podría escalar a otro cargo en caso de que Amezcua busque una diputación local.
Como suplente, el nombre que suena con fuerza es Erika Sotomayor, líder regional de abogadas. Su apellido pesa, pero su perfil es autónomo. Exdirectora de Atención Ciudadana de Torreón, su proyección municipal se pausó por la grilla interna de Natalia Fernández, la “querida síndica”, y por#LadyFayuca. Aun así, su cercanía con el grupo Saltillo y su trabajo filantrópico en sectores populares la mantienen en la baraja.
Sin flashes ni discursos: la corrección interna tras la muerte de Cris Hernán
Durante la noche de este jueves, mientras el discurso oficial seguía en modo “todo está bajo investigación” tras la muerte del joven Cris Hernán, presuntamente agredido en los separos municipales, la realidad se movía en silencio. Trascendió que la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM) tomó el control de las celdas en Tribunales, que la Fiscalía acudió a tomar declaraciones y que el operativo se realizó a la sorda, sin flashes ni boletines. Cuando el poder actúa así, no es prevención: es corrección interna.
El mensaje es claro. A su directora, Martha Rodríguez, le van a recortar poder… o algo más. Porque cuando el Estado entra, no solo revisa procedimientos: revisa flujos. Si el control pasa al nivel estatal —léase Saltillo—, el negocio cambia de manos. Por eso la pregunta incómoda no es quién cae, sino quién administra después. Tal vez ya es hora de que el gobernador designe administrativos estatales en áreas sensibles, no para vigilar personas, sino para cerrar la fuga de recursos. En política, el que controla la caja… controla todo. Y esta vez, el movimiento ya empezó.
