
Torreón: violencia en Zaragoza Sur y Policía Estatal en Las Trojes evidencian crisis

En Torreón, bastaron 24 horas para exhibir una misma falla con dos rostros distintos. El domingo por la mañana, en Zaragoza Sur, un conflicto vecinal escaló a riña y detonaciones. La escena fue directa: agresiones, tensión desbordada y una autoridad que llegó cuando el problema ya estaba encima de todos. No hubo control previo ni mediación. Solo reacción. Es la postal de una zona donde el Estado suele ir detrás del conflicto, no delante de él.
Un día después, este lunes, al norte, en el fraccionamiento Las Trojes, el conflicto tomó otra forma. Sin gritos en la calle ni golpes visibles, pero con presencia de Policía Estatal y el notario Carlos Román Cepeda, hermano del alcalde Román Alberto Cepeda, hubo desalojos y versiones de control interno. Un escenario más ordenado, más contenido… pero igual de tenso. Aquí no hubo desborde, hubo ejecución. Y eso abre una pregunta que no se puede esquivar: ¿quién decidió que un conflicto interno de fraccionamiento ameritaba ese nivel de intervención?
Las diferencias sociales son evidentes. Zaragoza Sur representa rezago, exposición constante a conflictos y menor acceso efectivo a instituciones, mientras que al norte, en la zona de mayor plusvalía, Las Trojes simboliza orden urbano y capacidad de influencia. Pero cuando el conflicto aparece, la diferencia no es si existe o no… sino cómo se resuelve: en una zona se impone la fuerza entre vecinos; en la otra, aparece la fuerza institucional.
Ahí está la línea que incomoda: en Zaragoza Sur, el conflicto crece por ausencia de autoridad; en Las Trojes, por uso selectivo de la autoridad. Y, sin embargo, ambos escenarios están conectados por el mismo vacío: no hay mediación imparcial ni preventiva. El Municipio —a través de Seguridad Pública, Dirección de Gobierno o mecanismos de mediación— debió intervenir desde el inicio para contener, dialogar y evitar que la situación escalara; y si el conflicto trascendía lo vecinal, correspondía al ámbito judicial resolverlo con claridad jurídica, no mediante acciones que dejan más dudas que certezas.
Sobre la intervención estatal, el marco es claro: la Policía Estatal puede participar solo cuando hay riesgo real a la seguridad, una solicitud formal de autoridad o una orden que lo justifique. No está diseñada para resolver disputas internas o administrativas entre particulares; en esos casos, la primera línea es la Policía Municipal, no como fuerza de imposición, sino como canal de contención y mediación. Por eso, cuando en Zaragoza Sur no hay autoridad suficiente y en Las Trojes aparece en exceso o sin claridad, el mensaje es el mismo: la ley no se está aplicando con el mismo criterio. Y cuando eso ocurre, la desigualdad deja de ser solo económica… se vuelve institucional. Dos días, dos zonas, un mismo problema: en Torreón ya no se trata solo de dónde ocurre el conflicto, sino de cómo —y para quién— actúa la autoridad.

❓Preguntas oficiosas
1. ¿Trabajando… o “Vivir la vida loca”?
El diputado Felipe González, aspirante al Distrito 10, presume en redes días de trabajo con un reel de 15 segundos: imagen cuidada, narrativa de cercanía y mensaje de territorio. Pero el contraste no tardó. El sábado, el mismo legislador estaba en Monterrey, en el concierto de Ricky Martin, coreando “Vivir la vida loca”. Nada ilegal, sí revelador: cuando el discurso se construye en redes, el fuera de cuadro también cuenta.
Aquí no se trata de conciertos, sino de coherencia: ¿el Distrito 10 es prioridad… o contenido?, ¿la agenda pública se trabaja o se edita?, ¿y la representación es real… o solo narrativa?
2. ¿Militancia… o casting político?
Ante la complicada popularidad rumbo al Distrito 09, la operación priista de Verónica Martínez ya tocó puertas: primero Miguel Riquelme, luego el “amo de casa”, el exalcalde de Lerdo, Homero Martínez. Y ahora se suma su suplente, la “París lagunera”, Lorena Safa, quien aparece en eventos del partido con posteos de “me gusta asistir…”, cuando —dicen— antes ni se asomaba.
El giro no es menor: memes de “baño de pueblo”, besando panzas de lideresas al estilo Paris Hilton versión lagunera. Entonces la pregunta cae sola: ¿militancia real o casting político?, ¿estructura… o rescate de último momento?, ¿convicción… o temporada electoral?
3. ¿Reestructura… o regreso del mismo guion?
La reestructura en Comunicación Social de Torreón ya deja ver la mano de #LordFragmentado: retrocesos en SIMAS, reaparición del alter ego fallido de Bobe Escalante desde una agencia ligada a Yohan Uribe, y en la Policía Municipal, el regreso de imágenes editadas en Paint y boletines mal redactados.
En ese tablero aparece #LadyFayuca: versiones apuntan a que la hicieron pedir “vacaciones” y que se le pidió no volver hasta que “se enfriara” el ambiente, con posible envío a SIMAS. El patrón se repite: intrigas, reacomodos y filtraciones, en medio de una relación cada vez más tensa con los medios.
