Tania Flores cae en Coahuila y las preguntas que rodean a Óscar Luján en Torreón

A nivel Coahuila, Tania Flores Guerra ya cayó. En Torreón, el nombre que empieza a escucharse con más fuerza es otro: Óscar Gerardo Luján Fernández. La política estatal dejó de ser territorio cómodo. Ni la temporada navideña ni los discursos de ocasión frenaron los expedientes. La exalcaldesa de Múzquiz fue vinculada a proceso por ejercicio abusivo de funciones, señalada por presuntas irregularidades en obra pública y contratos por alrededor de 280 millones de pesos. El caso ya no es debate político: es proceso judicial.

Flores se defiende con el libreto conocido —persecución política, audiencias a modo, amparos federales—, pero el mensaje institucional quedó claro: cuando el manejo del dinero público se sale del carril, la justicia termina tocando la puerta. Y ahí es donde Torreón entra al centro de la conversación. Si Tania Flores es el primer dominó visible, el reflector comienza a apuntar hacia Óscar Gerardo Luján Fernández, ex tesorero municipal y hoy contralor, una figura clave en años de presupuestos históricos, concesiones normalizadas y decisiones financieras que hasta hoy siguen sin explicarse del todo. La Tesorería no es un trámite administrativo; es el punto donde se valida, se autoriza y se mueve el dinero público, y cuando hay observaciones no aclaradas, el silencio pesa.

El contexto no ayuda. La Secretaría de Fiscalización de Coahuila mantiene 62 investigaciones abiertas por incumplimiento de declaraciones patrimoniales. No es un descuido técnico: es una obligación legal. La pregunta es inevitable: ¿cuántos funcionarios torreonenses, con varios años manejando recursos millonarios, siguen omisos o subdeclarados? En medio de este escenario, también pesa la ausencia de Ricardo Mejía Berdeja, quien alza la voz para denunciar opacidad estatal, pero guarda silencio cuando los señalamientos alcanzan a figuras cercanas a su propio bloque político, como ya ocurrió en el caso de Tania Flores. La congruencia, cuando se administra por partes, también deja rastro.

Hoy, Tania Flores es el primer expediente de la temporada política de Manolo Jiménez que cruza a tribunales. En Torreón, Óscar Luján concentra preguntas, no sentencias. Pero en política —y en finanzas públicas— cuando cae el primero, los demás ya están formados. La pregunta ya no es si vendrán más casos, sino cuándo Torreón dejará de mirar de lejos y quién será el siguiente en pasar del rumor al expediente. Porque al final, las cuentas siempre se revisan, aunque algunos sigan esperando que nunca llegue el corte.

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