
Fuego amigo en Torreón: el PRI se fríe en su propio aceite de Mejora

Lo que comenzó como una reunión ordinaria en el estandarte de Mejora, en Exhacienda La Perla, terminó en un auténtico campo de batalla política.
Los protagonistas: el flamante coordinador de Mejora en Torreón, Hugo Dávila, y su inseparable socio político “Lazarín”.
Dos operadores que —según los propios vecinos priistas— están lograndi lo que ni los peores adversarios pudieron: enterrar al PRI desde adentro.
Entre reclamos, gritos y celulares grabando, la militancia exigió explicaciones por el dinero destinado a las elecciones de magistrados, estructuras territoriales y “bases de apoyo” que nunca recibieron.
Todo se desvaneció entre pasillos, promesas y cuentas personales.
🧨 “Ni huevo ni leche”: el reclamo viral
En redes sociales ya circula el video donde habitantes de Exhacienda La Perla, Lucio Cabañas, División del Norte, San Joaquín y Colonia Centro reclaman directamente a los operadores del PRI y lanzan un mensaje al secretario estatal de Mejora, Gabriel Elizondo.
Denuncian que ni el dinero, ni las despensas, ni el huevo ni la leche prometidos durante la reciente elección llegaron, y que el recurso “supuestamente destinado al edificio Coahuila” nunca apareció.
(“Ese edificio está más acabado que muchos políticos laguneros: sin inversión, sin mantenimiento y en silla de espera.”)
Los colonos aseguran que, si no hay respuesta, tomarán las calles y seguirán al gobernador donde se pare, porque ni siquiera se les permitió entrar al diálogo.
Vecinos encararon y acorralaron a Hugo Dávila y a sus acompañantes en plena vía pública, exigiéndoles rendición de cuentas por los apoyos desaparecidos.
Las acusaciones fueron duras: corrupción, traición y burla hacia la gente.
Intentando mantener el control, Dávila se defendió con titubeos y un discurso improvisado:
“Desde el día de las votaciones ya venía trabajando, pero el tema es otro… tiene que llegar a la gente, todo se está viendo… pero no se ha resuelto nada.”
El intento de explicación encendió aún más la rabia.
Incluso trató de justificar que los programas de Mejora “no tienen relación partidista”, argumento que podría abrir una denuncia ante el INE por el uso político de programas sociales.
Durante años, Coahuila ha sido el bastión de la ingeniería electoral priista: disciplina, control y voto asegurado.
Hoy, ese modelo se tambalea como puente vial mal hecho.
Los mismos operadores priistas que antes presumían lealtad son ahora acusados por sus propios compañeros de desviar apoyos, desaparecer recursos y burlarse de la base tricolor de Torreón.
La militancia ya no pide cargos ni favores: pide respeto.
Y las colonias que antes ondeaban orgullosas la bandera del PRI, hoy amenazan con salir a las calles, no para defender al partido… sino para protestar contra él.
Lo más irónico del episodio fue que los videos se volvieron viralazos por los mismos priistas que cada semana se suben a la tarima de Mejora para aplaudir a los dirigentes.
Esta vez, ellos mismos encendieron la mecha, compartiendo las grabaciones donde Hugo Dávila es acorralado por los vecinos.
En los comentarios, el sentir de la base tricolor fue demoledor:
“Uno menos, bye Hugo Dávila… y el otro, el José.”
“Dicen que se chingó la lana de Mejora.”
“Yo creo que no lo hizo… ni lo volverá a hacer.”
En política no hay fuego más peligroso que el fuego amigo, y en el PRI Torreón, ya arde desde adentro.
