No es África: las jirafas en Coahuila tienen dueño y están bajo control

Coahuila.– La presencia de jirafas en la zona fronteriza entre Coahuila y Nuevo León, que recientemente se volvió viral en redes sociales, ya tiene una explicación confirmada: no se trata de fauna silvestre ni de un fenómeno natural, sino de animales que forman parte de un rancho privado bajo manejo humano.

De acuerdo con información publicada por Milenio, las jirafas pertenecen a un predio conocido como “Las Jirafas”, donde desde hace más de una década se mantienen diversas especies exóticas (Milenio, 2026). En ese espacio no solo habitan estos ejemplares, sino también cebras y antílopes, lo que confirma que se trata de un entorno controlado y no de animales viviendo libremente en el desierto.

Aunque en algunos videos se observa a las jirafas desplazándose en zonas abiertas, esto no significa que sean silvestres. El mismo reporte señala que el rancho cuenta con delimitaciones amplias que permiten cierta movilidad, pero bajo supervisión (Milenio, 2026). Especialistas refieren que este tipo de esquemas se vincula con las Unidades de Manejo Ambiental (UMAs), donde se permite la conservación y reproducción de fauna, incluso exótica, siempre que cumpla con regulación ambiental.

En cuanto a su ubicación exacta, esta no ha sido revelada públicamente, en parte para evitar afectaciones a los animales y al propio predio. Sin embargo, se sabe que se encuentra en una franja desértica entre ambos estados, según el mismo medio (Milenio, 2026).

Sobre la posibilidad de visitarlas, la respuesta es clara: no es un sitio abierto al público. Al tratarse de propiedad privada, el acceso está restringido y no existe como atractivo turístico formal. Autoridades han reiterado la importancia de no intentar ingresar sin autorización, tanto por cuestiones legales como por los riesgos que implica internarse en zonas desérticas (Milenio, 2026).

En el aspecto legal, estos ejemplares pueden permanecer en el país siempre que cuenten con registro y procedencia acreditada, además de estar sujetos a supervisión de instancias como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), de acuerdo con el reporte periodístico (Milenio, 2026).

La aparición de jirafas en Coahuila ha generado sorpresa, pero también sirve para poner en contexto cómo funciona el manejo de fauna exótica en México. Más allá del impacto visual, la realidad es concreta: no es naturaleza espontánea, sino intervención humana regulada.

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