
Sin apoyo y bajo amenazas: la familia de Carlos Emilio sigue buscando en Mazatlán

Mazatlán.- La Fiscalía General del Estado de Sinaloa continúa ampliando las diligencias en torno a la desaparición de Carlos Emilio, joven originario de Durango, quien fue visto por última vez el 5 de octubre en el bar Valentinos, en la zona turística de Mazatlán. La institución confirmó que ha realizado al menos cinco cateos y que se encuentran en análisis videos de vigilancia, así como entrevistas al personal del establecimiento.
De acuerdo con información publicada por Azteca Sinaloa, la Fiscalía revisa las grabaciones obtenidas del bar donde el joven estuvo la noche de su desaparición. Además, trabajadores del lugar han sido entrevistados con el fin de reconstruir los momentos previos y posteriores a su ausencia. La autoridad estatal subrayó que la prioridad es “procesar todos los datos de prueba” derivados de testimonios y material videográfico.
Por su parte, el periódico Debate informó que, hasta este jueves, la Fiscalía ha ejecutado cinco cateos en distintos inmuebles vinculados a las primeras líneas de investigación. Estos operativos buscan ubicar indicios que permitan determinar la ruta o destino que pudo haber tomado Carlos Emilio tras salir del establecimiento. Según la institución, ninguna línea ha sido descartada y las diligencias continúan ampliándose.
Las autoridades señalaron que siguen procesando material videográfico, testimonios y objetos asegurados durante los cateos, y mantienen coordinación con corporaciones municipales y estatales para extender la búsqueda en zonas urbanas y periféricas de Mazatlán.
Familia denuncia falta de apoyo y un ambiente de amenazas
La familia Galván Valenzuela —padres y hermanos de Carlos Emilio— denunció que no ha recibido apoyo económico, psicológico ni de seguridad por parte de autoridades estatales o municipales. Los gastos de búsqueda, alojamiento, alimentación y traslados han sido cubiertos únicamente por ellos mismos.
La madre del joven declaró que, además del desgaste físico y emocional, enfrentan un clima de amenazas e incertidumbre que intensifica su temor diario.
“Así como las autoridades están normalizando estas situaciones, nosotros también nos adaptamos a vivir con dolor y miedo”, expresó en entrevista citada por Infobae.
Pese a ello, la familia insiste en permanecer en Mazatlán y continuar la búsqueda hasta dar con el paradero de Carlos Emilio.
Desapariciones en México
El caso ha despertado nuevamente la discusión sobre la crisis de desapariciones en el país y la urgencia de protocolos más robustos y coordinados. Conforme avanzan las investigaciones, especialistas han advertido que la falta de supervisión en bares, antros y zonas turísticas deja espacios vulnerables para la comisión de delitos.
