TV Azteca: ¿crisis financiera real o jugada para no pagar ?

Ciudad de México.— La empresa TV Azteca anunció que inició un proceso de concurso mercantil voluntario tras reconocer que enfrenta problemas de liquidez para cumplir con sus obligaciones financieras. La medida busca proteger sus operaciones mientras negocia con acreedores nacionales e internacionales.

¿Qué significa la insolvencia?

El concurso mercantil es una figura legal contemplada en la legislación mexicana para empresas que no pueden cubrir al menos el 80 % de sus pasivos vencidos. No equivale automáticamente a quiebra, sino que abre una etapa de conciliación para reestructurar deuda y evitar embargos o pagos forzosos.

En términos prácticos:

  • La empresa sigue operando.
  • Se suspenden temporalmente acciones de cobro.
  • Se negocian nuevos acuerdos con acreedores.

Si no se logra un acuerdo, entonces sí podría declararse la quiebra en una etapa posterior.

El contexto financiero

Diversos reportes financieros señalan que la televisora acumula compromisos por miles de millones de pesos, incluyendo deuda con inversionistas extranjeros. El grupo empresarial encabezado por Ricardo Salinas Pliego ha sostenido en distintas ocasiones que la estrategia busca ordenar la estructura financiera sin comprometer la continuidad operativa.

La empresa ha enfrentado litigios prolongados con acreedores en Estados Unidos y mantiene disputas fiscales que también influyen en su situación financiera.

¿Qué pasa con su programación?

Hasta el momento, no se ha anunciado suspensión de transmisiones ni despidos masivos derivados del proceso. La compañía aseguró que continuará con su programación habitual mientras avanza la negociación.

Un reflejo del cambio en la industria

La situación ocurre en un entorno donde la televisión abierta compite con plataformas digitales y servicios de streaming que han reducido el mercado publicitario tradicional. La transición tecnológica y la fragmentación de audiencias han presionado los ingresos del sector.


TV Azteca no está en liquidación, pero sí en una etapa crítica de reorganización. El desenlace dependerá de su capacidad para alcanzar acuerdos con acreedores y ajustar su modelo financiero a un mercado mediático que ya no es el mismo de hace una década.

La diferencia entre crisis y quiebra está en la negociación. Y esa partida apenas comienza.

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