Las Torres Gemelas volvieron a iluminar Nueva York, 25 años después

Nueva York.– Durante unos minutos, las Torres Gemelas volvieron al horizonte de Nueva York, pero esta vez construidas únicamente con luz.

La noche del 9 de septiembre de 2026, un total de 2,977 drones luminosos se elevaron sobre el puerto de Nueva York para formar a escala arquitectónica las torres del antiguo World Trade Center, como parte de un homenaje realizado dos días antes de cumplirse 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Cada punto luminoso representó a una de las personas asesinadas en los ataques.

La instalación recibió el nombre de “2,977 Lights Over New York Harbor” y partió desde Governors Island. Primero, las luces formaron una especie de hélice ascendente y después se acomodaron hasta reconstruir la silueta de las Torres Gemelas a su escala original.

Una luz por cada víctima

El número no fue casual.

Las 2,977 luces representan a las 2,977 víctimas que perdieron la vida durante los ataques contra el World Trade Center en Nueva York, el Pentágono en Virginia y a bordo del vuelo 93 de United Airlines, que cayó en Pensilvania.

La obra fue diseñada como complemento del tradicional Tribute in Light, los dos enormes haces luminosos que cada aniversario se proyectan desde Lower Manhattan en recuerdo de las Torres Gemelas.

A diferencia de aquel memorial, formado por dos grandes columnas de luz, esta instalación quiso representar cada vida de manera individual antes de convertirlas, juntas, en la imagen de los edificios desaparecidos.

Familias, sobrevivientes y bomberos participaron en el proyecto

El homenaje no fue diseñado únicamente por artistas.

En su desarrollo participaron familiares de víctimas, sobrevivientes y socorristas del 11-S, entre ellos Brenda Berkman, integrante del Departamento de Bomberos de Nueva York; el bombero Tim Brown; Terry Strada, presidenta de 9/11 Families United y viuda de Tom Strada; Jim Smith, esposo de la agente de la NYPD Moira Smith, y Genevieve Siller, hija del bombero Stephen Siller.

La dirección creativa estuvo a cargo de Addison Mehr, mientras que Sky Elements participó en la producción y Yan Paul Dubbelman en el diseño. Como asesores artísticos participaron Studio Drift, además de los arquitectos Shigeru Ban y Dean Maltz.

Música para recordar

La experiencia también estuvo acompañada por música seleccionada especialmente para el homenaje.

Entre las piezas utilizadas estuvo “On the Transmigration of Souls”, del compositor estadounidense John Adams, obra creada originalmente en memoria de las víctimas del 11-S. También se utilizaron composiciones de Philip Glass y Max Richter.

El proyecto fue presentado como una instalación pública gratuita y contó con el respaldo de la New York Foundation for the Arts, además de financiamiento privado y aportaciones en especie.

Las torres regresaron, aunque fuera por unos minutos

La imagen tuvo una carga simbólica particular: 2,977 luces individuales reuniéndose hasta reconstruir una de las siluetas más reconocibles de Nueva York.

Para quienes vivieron aquel 11 de septiembre, fue un ejercicio de memoria. Para generaciones que nacieron después de los atentados, una manera distinta de dimensionar que detrás de la cifra histórica hubo 2,977 vidas, familias e historias.

Veinticinco años después, las Torres Gemelas volvieron a aparecer sobre Nueva York.

No fueron acero ni concreto.

Fueron memoria hecha luz.

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