
Manual del reacomodo: deporte, cultura, seguridad y comunicación

Hay una regla no escrita en la política: a un político le revienta que le quieran dictar discurso, agenda y decisiones; escucha consejos, sí, pero el mando no se presta o en francés: «le caga que le digan qué decir y qué hacer». Escucha consejos, sí, pero el bastón de mando solo admite una mano. Ese pequeño detalle explica por qué muchos asesores terminan frustrados y algunos funcionarios confunden la lealtad con la obediencia ciega. Con Miguel Ángel Riquelme de regreso en la Presidencia Municipal, las primeras revisiones apuntan a Seguridad, SIMAS, transporte, el Sistema de Mantenimiento Vial y los servicios públicos. Sin embargo, el Ayuntamiento es mucho más que esas áreas: la administración municipal integra más de una decena de direcciones generales y decenas de organismos, institutos, coordinaciones y oficinas donde también se toman decisiones que impactan todos los días a la ciudadanía. Por eso, dentro de la presidencia el comentario se repite: la radiografía aún tiene zonas oscuras y hay dependencias donde la lupa apenas comienza a enfocar.
Este domingo se cumplió un mes del fallecimiento de Román Alberto Cepeda González, un hecho que marcó la vida política de Torreón y merece recordarse con respeto. Mientras tanto, El Bastón del Mando ha seguido recibiendo desfile de quejas, documentos y testimonios de trabajadores, proveedores y ciudadanos que dejan radiografías de distintas dependencias, elaborada a partir de versiones de su propio personal, siempre contrastadas y verificadas. Así como éramos, así seguiremos, sin importar quién se siente en la silla principal. Porque en política los cargos son prestados, las decisiones dejan huella… y los expedientes suelen tener mejor memoria que muchos funcionarios:
-El deporte entra al tiempo extra
Los posibles cambios en el Instituto Municipal del Deporte comenzaron a sentirse antes de cualquier anuncio oficial. Diversas fuentes aseguran que Ramón Chufani se despidió de parte del personal desde el jueves y que en los próximos días podría asumir la dirección Alina Garza, extitular estatal del Deporte de Coahuila (INEDEC). De confirmarse, no sería un movimiento aislado, sino el regreso de un equipo con antecedentes comunes. Chufani fue delegado regional del deporte durante la gestión estatal de Garza, y el coach Gaytán, primer director del IMD en la administración de Román Cepeda, también surgió de ese mismo grupo. El eventual relevo coincide con la reestructuración impulsada por Miguel Ángel Riquelme, quien durante sus administraciones apostó por proyectos como La Jabonera, la Línea Verde, el Multideportivo Oriente y la rehabilitación de espacios deportivos que transformaron la infraestructura municipal. También llamó la atención que, en medio de las versiones sobre su salida, Chufani iniciara una gira de entrevistas para destacar los logros de su gestión cómo gira de despedida o una como una justificación anticipada de su desempeño.
Pues resurgen cuestionamientos sobre la operación del Instituto. De manera extraoficial, personas vinculadas al IMD sostienen que el mantenimiento de las albercas de La Jabonera, Línea Verde y Multideportivo Oriente fue asignado a la empresa Aqua Azul, presuntamente sin un proceso de licitación pública, con contratos cercanos a 75 mil pesos por alberca para labores de mantenimiento y suministro de químicos. Las mismas fuentes afirman que esos contratos no incluyen el mantenimiento de bombas, filtros ni calderas, y aseguran que en distintos periodos el abasto de químicos fue insuficiente, lo que habría provocado que las albercas no permanecieran limpias por mucho tiempo. También señalan que la empresa participa en el mantenimiento de las fuentes de Plaza Mayor, el Lago Coahuila de la Alameda y el Bosque Urbano mediante otras dependencias municipales. Estas versiones no han sido corroboradas con contratos, expedientes de adjudicación o información oficial, por lo que, de concretarse el relevo, uno de los primeros retos de la nueva administración será revisar y transparentar estos procedimientos. Más que un cambio de escritorio, el Instituto del Deporte podría enfrentar su primera prueba en materia de rendición de cuentas.
La cultura busca volver a escena
Si el deporte parece entrar en una etapa de reacomodos, la cultura no tardará en convertirse en otro de los frentes de revisión del nuevo gobierno municipal. Durante las administraciones de Riquelme, bajo la conducción de la maestra Ruth Idalia Ysdais al frente del Instituto Municipal de Cultura y Educación, Torreón impulsó una política cultural que apostó por la descentralización de las actividades artísticas. En ese periodo se consolidaron espacios como el Centro Cultural La Jabonera, se fortalecieron la Banda Municipal y la Orquesta Sinfónica Juvenil, crecieron los talleres de iniciación artística en colonias y ejidos, y se impulsó una agenda que acercó la cultura a sectores donde antes tenía poca presencia. Aquella etapa es recordada por diversos promotores culturales como un periodo de expansión de la infraestructura y de mayor presencia institucional en los barrios.
Hoy, en cambio, dentro del sector cultural se escuchan voces que piden una revisión de fondo. Diversos actores consultados por esta columna consideran que durante la gestión de Antonio Méndez Vigatá, más empresario que político, varios proyectos perdieron impulso y que algunos espacios culturales dejaron de tener la actividad que los distinguía. Entre los señalamientos que expresan están el cierre de programas de formación artística mientras otros con baja matrícula permanecieron abiertos, el deterioro de la actividad en algunos recintos, la disminución de la presencia de agrupaciones como la Banda Municipal en espacios comunitarios y una percepción de que la programación privilegió eventos aislados por encima del desarrollo del talento local. Estas observaciones corresponden a opiniones y testimonios de integrantes del sector cultural y no constituyen hechos acreditados. Si la cultura también entra en la revisión anunciada por la nueva administración, el desafío será recuperar el dinamismo de los espacios públicos, fortalecer a los artistas laguneros y evaluar cada programa con criterios de resultados, transparencia e impacto social, más allá de afinidades personales o políticas.
Del #ElFragmentado a la reconstrucción: el reto en Comunicación Social
Si la revisión administrativa realmente pretende llegar al fondo, la Dirección de Comunicación Social tampoco debería quedar fuera. El debate no se limita a la gestión que, durante poco más de un año, encabezó Yohan Uribe#ElFragmentado. La percepción entre trabajadores y excolaboradores es que la propia estructura de la dependencia terminó fragmentándose, con áreas que dejaron de trabajar de manera coordinada y equipos que, en lugar de responder a un mismo objetivo institucional, operaban de forma aislada.
Trabajadores y excolaboradores refieren una constante rotación de personal, modificaciones en la distribución de funciones y cambios que involucraron áreas como diseño, redes sociales y producción de contenido. En esos comentarios aparecen nombres como su asistente, Laiza; Mina Martínez —hija de Memo Martínez, director de Turismo—, y un ral Jorge Rojas, ambos en redes sociales. También señalan que se integraron algunos equipos y se distribuyeron responsabilidades; por ello, presuntamente les pagaban un extra con «sobres amarillos», como si fueran «prensa amiga». Si las auditorías anunciadas llegan hasta Comunicación, corresponderá a las autoridades revisar organigramas, funciones, expedientes, contratos y demás documentación oficial para determinar quién o quiénes firmaban contratos dudosos.
Desde el miércoles comenzó una nueva etapa con la incorporación de Alejandra Fonseca al frente de la estrategia de comunicación del gobierno de Miguel Ángel Riquelme. Mientras tanto, en el gremio periodístico continúan las especulaciones sobre los ajustes que aún podrían venir dentro de la dependencia y sobre quién la dirigiría. Entre los nombres que se mencionan, solo se escucha: «Será una sorpresa». Por ello, entre las versiones surge el nombre de la periodista Yolanda Ríos, reconocida por su trayectoria en la fuente política, experta en el dato duro y en poner a los funcionarios «entre las cuerdas». Se le vio este jueves en la toma de posesión; aunque, hasta el momento, no existe un anuncio oficial sobre nuevos nombramientos. Un viejo reportero lo resumió con una frase: «Todavía falta la verdadera limpia». Porque en política la narrativa puede cambiar de un día para otro, pero al final son los documentos, los resultados y las auditorías los que terminan escribiendo el último capítulo.
La administración de la seguridad, bajo la lupa
En política existe una ley no escrita: cuando anuncian una «limpia», hasta los archiveros empiezan a sudar. De pronto aparecen documentos olvidados, memorias selectivas y funcionarios que descubren que siempre sí tenían vacaciones pendientes. En Torreón, uno de los primeros reflectores apunta hacia la Dirección de Seguridad Pública Municipal. Alfredo Flores llegó de «bomberazo» en el momento más complejo de la administración de Román Alberto Cepeda y los resultados operativos le han dado margen para presumir avances. Sin embargo, dentro de la corporación hay quienes consideran que, mientras la estrategia de comunicación gana reflectores, la administración interna también merece una revisión igual de minuciosa. Porque las conferencias terminan, los boletines se archivan… pero los expedientes suelen tener muy buena memoria.
Y es precisamente ahí donde, según trabajadores consultados, debería comenzar la verdadera auditoría: proveeduría, talleres, mantenimiento, adquisiciones, manejo presupuestal y demás áreas administrativas que rara vez aparecen en las fotografías oficiales. Entre los servidores públicos que han ocupado responsabilidades administrativas figura Lemuel de Santos Escobedo, quien ha desempeñado cargos tanto en Seguridad Pública como en Tránsito y Vialidad, además de participar en procedimientos institucionales de contratación pública. Su mención obedece exclusivamente a las funciones que ha ejercido dentro de la estructura administrativa y no implica, por sí misma, la existencia de irregularidades. Justamente por ello, una revisión documental y administrativa permitiría fortalecer la transparencia y ofrecer certeza sobre la correcta aplicación de los recursos públicos.
La evaluación también alcanza a Tránsito y Vialidad. Diversos trabajadores consideran que la gestión de la maestra Martha Alicia Faz Dávila forma parte de las áreas que deberán ser analizadas por la nueva administración, especialmente en lo relativo a procedimientos, controles internos y funcionamiento administrativo. En los pasillos abundan las quinielas sobre los cambios que podrían venir, pero más allá de las especulaciones, el reto será revisar instituciones antes que personas. Porque en el servicio público los nombramientos cambian con cada administración; los expedientes, las auditorías y los documentos oficiales son los que terminan contando la historia.
La incertidumbre sigue instalada dentro del Ayuntamiento. Mientras oficialmente prevalece el silencio, en los pasillos crecen las versiones sobre nuevos relevos, reacomodos y posibles salidas. Pero más allá de los nombres, El Bastón del Mando continuará investigando lo verdaderamente importante: la legalidad de la creación de la Jefatura de Gabinete, si las modificaciones a la estructura administrativa cumplieron con el procedimiento que marca la ley, si la fusión entre Seguridad Pública y Tránsito contó con el sustento jurídico correspondiente y, en su caso, con la aprobación del Cabildo, además de contratos, adjudicaciones y decisiones que hoy forman parte de la radiografía de esta administración.
La columna comenzó con una verdad que sigue vigente: a ningún político le gusta que le digan qué hacer. Pero hay tres personajes que no piden permiso: los auditores, los jueces… y los expedientes. Ellos no escuchan discursos, no aceptan recomendaciones ni distinguen colores partidistas; solo revisan actas, fechas, firmas y documentos. Porque el bastón de mando cambia de mano, el poder es temporal y los cargos también; los expedientes, en cambio, tienen una memoria extraordinaria… y un pésimo sentido del humor para quien creyó que nadie iba a revisar.

Pregunta Oficiosa
¿Regidores a desayunar… o a rendir cuentas?
Este lunes, los regidores de Torreón podrían amanecer con café cargado y política espesa, pues fueron convocados a un desayuno con el nuevo alcalde en el cuarto piso de la Presidencia Municipal. El detalle es que no todos tienen claro si acudirán integrantes de todas las fracciones o solo algunos ediles seleccionados para medir temperatura, lealtades y, de paso, escuchar lo que traen en la libreta.
Entre los pasillos ya se comenta que varios regidores aprovecharían el encuentro para llevar su pliego petitorio, buzón de quejas y hasta uno que otro recado político. En medio de esa grilla aparece la síndica de mayoría, Natalia Fernández, cuya relación con algunos ediles —dicen— no pasa por su mejor momento. También circulan versiones, aún por comprobar, sobre presuntos apoyos operados desde Comunicación Social y señalamientos relacionados con una factura mensual cercana a los 800 mil pesos, de la cual supuestamente se habrían destinado recursos para regidores. Como siempre, los papeles mandan; los rumores solo hacen ruido… aunque a veces anuncian tormenta.
