La Palmilla y la sucesión de Torreón: las fotos, las ausencias y el grito de «¡Presidente!»

La convocatoria decía simplemente: «Ganó Coahuila». Pero la reunión de este jueves en la Hacienda La Palmilla terminó siendo mucho más que una comida de agradecimiento. Cerca de mil invitados de todas las regiones del estado se dieron cita a partir de las 13:00 horas en un ambiente de mood cowboy, entre música norteña y country, mesas elegantemente montadas y un menú digno de celebración: cabrito, filete, vino coahuilense y postres para acompañar tres motivos de festejo: el carro completo de 16 de 16 distritos, el triunfo de la Selección Mexicana en su debut y los 42 años del gobernador Manolo Jiménez Salinas.

La Laguna llegó bien representada, especialmente por quienes aparecen en las quinielas de la sucesión interina de Torreón. Entre los asistentes estuvieron el encargado del despacho, Luis Jorge Cuerda Serna; los diputados electos Hugo Dávila Prado, Felipe González y Verónica Martínez; así como el presidente del Poder Judicial de Coahuila, Miguel Mery Ayup. También acudieron algunos integrantes de la estructura política regional, aunque con escasa presencia de funcionarios municipales de Torreón. Los convocados fueron más por compromiso, como Fernando Villarreal, solo por haber estado unos minutos al frente del PRI Torreón; Héctor Estrada, por ser suplente de Felipe; y Ariel Martínez, como coordinador del Distrito 10. También acudió Ernesto Cepeda, coordinador de la campaña de Hugo Dávila. En modo austero, este grupo de hombres viajó en la nueva camioneta de Felipe, quien la hizo de chofer; de copiloto iba Hugo. Dicen que, sin el nuevo Grupo Torreón o boy band, habrá que ver qué canciones tocan.

En contraste, también llamaron la atención algunas ausencias. Dicen los oficiosos que fueron convocados el secretario del Ayuntamiento, Eduardo Olmos Castro, y Xavier Herrera, aunque finalmente no se les vio en el festejo. Y si las ausencias hablaron, las fotografías todavía más.

La imagen más comentada fue la que el propio gobernador compartió junto al exgobernador Miguel Ángel Riquelme Solís, acompañada del mensaje de seguir trabajando en equipo por Coahuila. Entre cafés y botanas, hubo quienes interpretaron la fotografía como un recordatorio de que las decisiones importantes continúan construyéndose en conjunto y de que todavía puede haber sorpresas en la sucesión de Torreón. Más de uno observó la escena con atención, especialmente quienes tienen aspiraciones en la alcaldía interina. Dicen los oficiosos que cada vez que algunos aspirantes ven la autonomía política y el peso específico de Riquelme en La Laguna, se les desdibuja la sonrisa; eso explicaría las caras largas de Verónica y Felipe.

El gobernador, portando la camiseta original de la Selección Mexicana —y no la versión sublimada de MEJORA—, se tomó casi una hora para recorrer mesa por mesa saludando personalmente a los asistentes. Para unos fue un gesto de cercanía; para otros, un auténtico pase de lista político. Y entonces llegó el momento que terminó por robarse la tarde. Desde varias mesas comenzaron a corear: «¡Presidente, presidente!».

Manolo sonrió y respondió: «Nomás que yo ya fui alcalde y ya no voy a repetir». Pero el mensaje ya estaba en el ambiente. Dicen los oficiosos que, más que un grito espontáneo, aquello pareció un destape en versión norteña, un ensayo de cómo suena el nombre del gobernador más allá de las fronteras de Coahuila.

Y si las presencias enviaron señales, las ausencias también. Algunos asistentes incluso celebraron que ni Alejandro Moreno «Alito» ni el otro exgobernador, Rubén Moreira, aparecieran en el festejo. La explicación más pintoresca se escuchó entre las mesas: «Son como esos integrantes del equipo de secundaria que no hacen nada en todo el semestre, pero llegan el día de la exposición final para poner su nombre en la diapositiva y salir en la foto de premiación».

Preguntas Oficiosas

☕ ¿Marcaje personal… o acompañamiento a la transición de Torreón?

Quien sigue sin quitar el dedo del renglón en Torreón es el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas. Este jueves volvió a la región para encabezar los XXIII Juegos Estatales Deportivos y Culturales de las Personas Adultas Mayores, un evento que, en estricto sentido, correspondía al DIF Coahuila y que pudo haber sido encabezado por su madre, Liliana Salinas Valdés, presidenta honoraria del organismo. Sin embargo, el mandatario decidió arropar personalmente la actividad y mantener presencia en una ciudad que atraviesa una transición política inédita tras el fallecimiento del alcalde de Torreón, Román Alberto Cepeda González.

Y mientras el gobernador continúa sin dar nombres sobre quién ocupará de manera definitiva la Presidencia Municipal interina, los mensajes siguen acumulándose. Durante el evento, Manolo Jiménez hizo un reconocimiento público a la labor de la señora Selina Bremer de Cepeda y la invitó a permanecer al frente del DIF Torreón, un gesto que los oficiosos interpretaron como una señal de continuidad institucional. También llamó la atención la escasa presencia de funcionarios municipales y actores políticos; de los diputados electos solamente se observó a Felipe González y Hugo Dávila Prado. Porque en política las ausencias también hablan y, cuando el gobernador aparece dos veces en una misma semana en Torreón y comienza a enviar señales sobre quiénes deben permanecer en ciertas posiciones, difícilmente se trata de una simple coincidencia.

☕ ¿Estratega… o enemigo del jefe de despacho?

Aunque el gobernador Manolo Jiménez habría pedido perfil bajo a quienes aspiran a la alcaldía interina de Torreón, dicen los oficiosos que el director de Comunicación Social, Yohan Uribe, #LordFragmentado, tomó una ruta distinta al emprender un tour de medios con el encargado del despacho, Luis Jorge Cuerda Serna, aun cuando el exregidor se mostraba renuente a los reflectores. Según los mismos oficiosos, Uribe le habría prometido continuidad, algo similar a lo que también hace con Felipe González.

Sin embargo, la estrategia se topó con pared en algunos medios que no forman parte del convenio de comunicación. Por eso, en los cafés políticos ya se preguntan si #LordFragmentado está construyendo una plataforma para posicionar a Cuerda o si, en realidad, se está convirtiendo en su primer enemigo. Porque en política la sobreexposición suele desgastar más de lo que posiciona. Y es que, dicen, una vez más Uribe se sentía fuera del círculo y ya se veía despachando desde la planta tratadora junto a #LadyFugas, donde —según la ironía política— al menos no harían tanto daño.

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