La isla de Garantías: más lejos, ¿menos vigilancia?

El lunes 24 de agosto Garantías, Infracciones y Parquímetros finalmente abandonará el estacionamiento de Plaza Mayor para instalarse en el nuevo edificio de calle Delicias, entre Prolongación Colón y Degollado, donde durante años funcionó el Tribunal de Justicia Municipal. Habrá oficinas más amplias, módulos de atención, pantallas para turnos y mejores condiciones para ciudadanos y trabajadores. Todo muy moderno. Lo interesante será saber si la modernización también alcanzará a los controles. Porque esta mudanza no nació ayer. El proyecto comenzó a caminar públicamente desde julio de 2025, todavía durante la administración de Román Alberto Cepeda González, cuando el organigrama municipal tenía otra fotografía. En aquellos recorridos aparecían Fernando Ariel Martínez , entonces jefe de Gabinete; Luis Alberto Morales , entonces director de Vialidad; el tesorero Óscar Gerardo Luján Fernández, y el propio José Alfredo Serna Rodríguez, responsable de Garantías. Ya entonces se hablaba de saturación, falta de espacio y de trasladar el área al antiguo Tribunal. Sirva solamente como referencia para medir el tiempo: algunos de aquellos funcionarios ya cambiaron de posición, otros salieron del organigrama y la propia Jefatura de Gabinete desapareció con la llegada de Miguel Ángel Riquelme a la Presidencia Municipal. El edificio, en cambio, sobrevivió a todos.

Primero se habló de resolver la mudanza en unos meses. Después, hacia noviembre de 2025, se aseguró que se realizaban las últimas adecuaciones y que las nuevas instalaciones podrían quedar listas en diciembre. Pero diciembre pasó, luego enero, febrero y buena parte de 2026. Finalmente será hasta este lunes cuando comience la operación. En medio queda una cronología que merece cuando menos una explicación administrativa. El fallo de la licitación LPN-DGOP-TOR-009-2025, correspondiente a la remodelación, rehabilitación y trabajos de obra civil del inmueble destinado a Garantías e Inspección y Verificación, fue emitido el 5 de diciembre de 2025. La empresa ganadora fue CONTECISA, S.A. de C.V., por 13 millones 429 mil 525 pesos con 70 centavos, más IVA. La pregunta es sencilla: si desde noviembre se hablaba de “últimas adecuaciones”, ¿qué trabajos se habían ejecutado hasta entonces, bajo qué contrato, cuánto costaron y cómo se integraron posteriormente al proyecto general? Eso no significa que exista una irregularidad. Una obra puede dividirse en etapas, requerir trabajos preliminares o utilizar contratos distintos. Precisamente por eso sería saludable que Obras Públicas transparentara la historia completa: contrato inicial, eventuales ampliaciones, adecuaciones adicionales, fecha de recepción y costo final.

Pero el verdadero interés de esta mudanza está en otra parte. Garantías se aleja físicamente de Plaza Mayor. Dejará de estar prácticamente debajo de Tesorería, Contraloría, Secretaría del Ayuntamiento y la oficina del alcalde para funcionar en un inmueble independiente, varias cuadras afuera de la Presidencia Municipal. Administrativamente puede ser una excelente decisión. Una oficina pública no necesita estar pegada al despacho del alcalde para funcionar correctamente. El problema comienza cuando la distancia física también se convierte en distancia de supervisión. Garantías maneja infracciones, placas, licencias retenidas, documentos, pagos, parquímetros y distintos movimientos relacionados con multas. Son trámites cotidianos, pero también operaciones que requieren controles muy claros porque involucran dinero y decisiones administrativas que afectan directamente al ciudadano.

En septiembre de 2025, Al Café Político publicó la columna “Del mostrador al bolsillo: la ruta del dinero en Garantías”, construida a partir de testimonios que denunciaban presuntos cobros irregulares, movimientos sin recibo y prácticas que, según aquellas fuentes, debían ser investigadas. Se publicaron como lo que eran: señalamientos y testimonios, no sentencias ni responsabilidades acreditadas. Aquello vuelve relevante la mudanza. Si cuando Garantías estaba prácticamente debajo de las oficinas centrales ya existían denuncias sobre presuntas irregularidades, resulta legítimo preguntar qué controles adicionales existirán ahora que tendrá edificio propio y estará más lejos de Plaza Mayor. Porque una oficina más grande da espacio para trabajar mejor. También, cuando faltan controles, puede dar más espacio para las travesuras.

La respuesta no debería depender de tener al contralor a unos metros. En pleno 2026 tendría que existir algo bastante más útil: trazabilidad electrónica. Cada descuento debería dejar nombre y autorización; cada modificación a una infracción, usuario; cada garantía liberada, expediente; cada cancelación, fundamento; cada peso, recibo; cada acceso al sistema, hora y terminal desde donde se realizó. Y, naturalmente, cámaras funcionando. Porque en la administración pública existe una extraordinaria coincidencia: cuando ocurre algo interesante, las cámaras suelen descubrir que justo ese día estaban en mantenimiento. Una tradición burocrática casi tan antigua como la frase “se cayó el sistema”.

El responsable de Garantías continúa siendo José Alfredo Serna Rodríguez, quien llegará con su equipo a las nuevas instalaciones. Y sobre él también corresponde hacer una precisión. Personas cercanas al funcionario hicieron saber a este medio que no existe el parentesco con el primer regidor Luis Jorge Cuerda Serna que anteriormente algunas fuentes atribuían, y tampoco hemos encontrado documentación pública suficiente para vincularlo familiarmente con los propietarios de Funerales Jorge Serna. Compartir apellido no demuestra parentesco. Así que esa precisión queda hecha. No hay necesidad de inventarle primos ni funerarias. Con revisar su responsabilidad administrativa alcanza. Y precisamente esa responsabilidad es la que ahora quedará bajo una lupa diferente. Serna tendrá mejores instalaciones, más espacio y mayor independencia física. Eso debería venir acompañado de mecanismos que permitan saber qué ocurre en cada trámite sin necesidad de caminar desde Plaza Mayor hasta la Colón para averiguarlo.

También se trasladará Inspección y Verificación, encabezada actualmente por Pablo Fernández Llamas. Su papel en esta historia es secundario, pero vale mencionarlo porque el nuevo complejo concentrará dos áreas municipales con contacto permanente con comercios y ciudadanos. Inspección tiene atribuciones para revisar establecimientos, atender denuncias, realizar operativos y aplicar medidas administrativas, mientras Garantías recibe buena parte de las consecuencias documentales y económicas de distintas infracciones. Dos dependencias sensibles bajo un mismo techo. Eso hace todavía más importante que el edificio no se convierta en una pequeña isla administrativa. La descentralización puede funcionar muy bien cuando existe tecnología, supervisión y reglas claras. Puede incluso liberar espacios en Plaza Mayor y mejorar los tiempos de atención. Pero alejar oficinas que inspeccionan, sancionan y manejan documentos requiere más vigilancia institucional, no menos.

Ahí entra el gobierno de Miguel Ángel Riquelme . El actual alcalde heredó una obra proyectada desde la administración anterior y ahora le tocará ponerla en funcionamiento. Puede limitarse a cortar el listón y celebrar las nuevas oficinas o aprovechar el momento para revisar procedimientos que llevan años funcionando prácticamente de la misma manera. La nueva sede puede convertirse en una buena noticia. El ciudadano ya no tendrá que resolver determinados trámites en instalaciones reducidas dentro del estacionamiento municipal. Los trabajadores tendrán mejores espacios. Inspección dejará Plaza Mayor. Garantías contará con módulos y áreas más funcionales. Eso merece reconocerse. Pero una obra pública no se mide solamente por el aire acondicionado, el mobiliario y la fotografía de inauguración. También se mide por lo que costó y por lo que ocurre después de abrir las puertas.

Después de tantos cambios, José Alfredo Serna continúa ahí y Garantías finalmente tendrá casa propia. Más amplia, más cómoda y también más lejos de Plaza Mayor. La distancia no tendría por qué significar nada si los sistemas funcionan correctamente. Si Tesorería puede conciliar ingresos en tiempo real, Contraloría puede consultar movimientos, cada usuario deja huella digital y las cámaras conservan evidencia, poco importa que la oficina esté en el estacionamiento de Presidencia o a varias cuadras. Pero si esos controles no existen, entonces sí habrá una diferencia. Porque el lunes no solamente se mudarán escritorios. También se mudará una dependencia que maneja dinero, infracciones y documentos. Y ahora que Garantías tendrá más metros cuadrados y bastante más distancia de la Presidencia Municipal, solamente queda esperar que el nuevo espacio sirva para trabajar mejor y no para hacer más travesuras.

PREGUNTAS OFICIOSAS

¿Ya apareció Xavier Herrera… y anda en chinga?

Xavier Herrera ya apareció. Después de algunos mensajes dejados en visto y varias preguntas sobre su paradero, hay que reconocerlo: el gerente general de SIMAS anda en chinga. A poco más de un mes de rendir protesta el 21 de julio, Herrera presentó un informe con acciones concretas para comenzar a sacar del atolladero a un organismo que recibió con tuberías colapsadas, pozos averiados, cárcamos abandonados y las finanzas haciendo más agua que las propias redes.

En su primer mes se desplegaron ocho brigadas que atendieron 120 reportes: 32 de agua potable y 88 de drenaje; se realizaron interconexiones en Francisco Villa, Monterreal, Allende, Cañas, Cerro de la Cruz y Ampliación La Rosita. También se trabajó en siete pozos, entre ellos El Fresno, Ferropuerto 2, Fidel Velázquez, Las Flores, LAJAT y Rincón La Merced, mientras Campo Nuevo continúa en proceso. La reparación del pozo 27R de Fidel Velázquez permitió reincorporar agua a la red. No es magia ni alcanza todavía para declarar salvado al SIMAS, pero finalmente se ven cuadrillas, maquinaria y resultados, no solamente escritorios ocupados.

La siguiente apuesta incluye los pozos Periodistas y Lázaro Cárdenas, rehabilitación de cárcamos, telemetría para monitorear el gasto en tiempo real y una licitación aproximada de 34 millones de pesos para adquirir 33 vehículos. Falta transparentar bases, recursos y proveedores, porque trabajar rápido no significa gastar a oscuras. Pero si Xavier Herrera comenzó corriendo, que no afloje: SIMAS no saldrá del pozo con fotografías ni discursos, aunque tampoco sería justo ignorar que, durante este primer mes, el gerente y las tuberías finalmente comenzaron a moverse.

¿Por qué ya no le abren a Pepe Ganem en el SIMAS?

El que está alejado de los reflectores, pero sigue dando de qué hablar, es el exsecretario del Ayuntamiento, Pepe Ganem, quien, pese a decir que está en su retiro, sigue apareciendo por el SIMAS Torreón. De acuerdo con información proporcionada a Al Café Político, este jueves llegó después de las dos de la tarde buscando a una persona identificada como “Nestlé”, quien aparentemente no lo recibió. Mientras la nueva administración presume brigadas y más de 120 reportes atendidos, la pregunta sigue siendo otra: ¿qué continúa buscando Ganem dentro del organismo?

La escena también habría cambiado. Según la fuente, llegó en un Kia sencillo, sin el despliegue de camionetas y escoltas que antes se asociaba con él. Y aquí aparece otra versión que circula en el ambiente político: que el joven que ahora conduce podría ser Yohan Uribe, exdirector de Comunicación Social. También se asegura que Uribe estaría visitando distintos medios para buscar trabajo y mostrando supuestas listas de periodistas, afirmando que algunos apoyos o pagos habrían salido de su propio bolsillo o de recursos vinculados a contratos que manejó. Son versiones que requieren corroboración documental y no deben presentarse como hechos consumados.

Además, dicen que Ganem sigue acudiendo a nadar con Víctor Navarro al Parque España. Pero lo interesante no es el Kia, la alberca ni quién lleva el volante: lo relevante es por qué Pepe Ganem continúa tocando puertas en SIMAS y por qué alrededor de su antiguo círculo siguen apareciendo historias sobre medios, contratos y favores que alguien tendrá que explicar con papeles, no con listas de café. Porque en política las amistades pueden cambiar de carril; los contratos, en cambio, dejan huella.

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