
Fraude millonario: vínculos entre Inés Gómez Mont, ya ‘embarró’ a Galilea Montijo y redes político-empresarios-famosos

La relación entre Inés Gómez Mont y Galilea Montijo volvió al centro de la discusión pública luego de que nuevas investigaciones periodísticas revelaran posibles vínculos entre su círculo cercano y un presunto esquema millonario de desvío de recursos. Lo que comenzó como una amistad televisiva terminó mezclándose con uno de los escándalos financieros más sonados en México durante los últimos años.
Según información publicada por Milenio, la relación entre ambas presentadoras se consolidó alrededor de 2017, cuando grabaron el video “Confesiones de Comadres”, donde mostraban una cercanía que —hasta entonces— parecía espontánea. Milenio también recordó que, antes de ese acercamiento, existieron episodios de competencia profesional que las situaban como rivales, aunque públicamente mantuvieran una imagen de amistad.
La conversación sobre su vínculo tomó un tono distinto cuando resurgieron declaraciones que la propia Galilea Montijo hizo años atrás, en las que reconoció haber trabajado como teibolera en su juventud. En su momento, Montijo aclaró que dicha etapa fue una experiencia laboral previa a su llegada a la televisión. Ese pasado, que había quedado fuera del foco mediático, reapareció en medio de las nuevas investigaciones debido a la narrativa que se ha construido alrededor de sus relaciones personales y profesionales.
El caso escaló cuando Inés Gómez Mont y su esposo, el empresario Víctor Manuel Álvarez Puga, fueron señalados por autoridades federales de participar en un esquema de empresas fantasma, facturación simulada y triangulación de recursos públicos. De acuerdo con documentos citados por el portal Ana María Canseco, Álvarez Puga habría desviado dinero del gobierno hacia celebridades, representantes y contactos del mundo del espectáculo, incluyendo figuras relacionadas con el entorno profesional de Montijo.
A esta narrativa se sumó información difundida por Radio Fórmula, que menciona que el exesposo de Galilea, Fernando Reina Iglesias, habría tenido vínculos indirectos con personas relacionadas con la red financiera de Álvarez Puga. Reina Iglesias es político, exdiputado federal y exfuncionario municipal en Acapulco, lo cual ha llevado a los analistas a revisar su papel dentro de los círculos donde coincidieron empresarios, famosos e intermediarios durante los años en que operó la red investigada. Si bien dichos documentos no implican directamente a Reina Iglesias en actos ilícitos, sí lo colocan dentro de un entorno cercano a personajes hoy bajo investigación.
Una investigación paralela publicada por El País amplió el alcance del caso al señalar que la red encabezada por Álvarez Puga afectó a “élites políticas, empresariales y de la farándula”, y que operó durante años mediante contratos simulados y empresas fachada. El medio español subraya que el escándalo no solo alcanzó a Gómez Mont, sino también a un conjunto de figuras beneficiadas, asociadas o relacionadas de forma directa o indirecta con sus operaciones.
A pesar de que el nombre de Galilea Montijo aparece de manera recurrente en notas, investigaciones y filtraciones mediáticas, su equipo legal ha reiterado que la conductora no está involucrada en actividades ilícitas, y que las menciones derivan únicamente de amistades pasadas, su relación pública con Gómez Mont y los vínculos políticos de su exesposo. Hasta el momento, ninguna autoridad la ha señalado formalmente dentro del proceso.
Sin embargo, la narrativa pública ha cambiado. Lo que empezó como un vínculo entre dos figuras influyentes de la televisión mexicana terminó convertido en un capítulo más dentro de una madeja financiera que mezcla fama, poder, negocios opacos y relaciones personales. Conforme avanzan las investigaciones, la línea entre la vida privada y los negocios turbios se vuelve más difusa, dejando preguntas abiertas sobre hasta dónde llegaban las lealtades, los favores y las alianzas que hoy están bajo la lupa.
