
¿Por qué Attolini, siendo de Morena, cuestiona el regreso de Rocha Moya?

TORREÓN.- Que Antonio Attolini Murra sea diputado de Morena no significó un respaldo automático al regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa. El legislador coahuilense decidió marcar distancia de esa determinación al considerar que, mientras permanezcan abiertas investigaciones relacionadas con el mandatario, su reincorporación resulta una “imprudencia política e institucional”.
La postura puede parecer contradictoria a primera vista: un morenista cuestionando públicamente a otro gobernador emanado del mismo movimiento. Sin embargo, Attolini sostiene que precisamente su pertenencia a Morena es la razón por la que considera necesario fijar una posición.
El secretario de la Comisión de Seguridad del Congreso de Coahuila afirma que la lealtad partidista no debe convertirse en protección personal, especialmente cuando existen investigaciones que todavía no han concluido.
“Mientras exista una investigación abierta, no existe una exoneración”, señaló Attolini, quien advirtió que regresar al cargo podría generar entre la población la percepción de que el caso ya fue resuelto, cuando jurídicamente las indagatorias siguen su curso.
Al mismo tiempo, el diputado rechazó adelantar una condena contra Rocha Moya y defendió su presunción de inocencia, principio que, dijo, deberá prevalecer mientras no exista una resolución de autoridad competente.
“Defenderé su presunción de inocencia hasta que se demuestre, más allá de toda duda razonable, su responsabilidad. Pero una cosa es defender el debido proceso y otra muy distinta convertir una investigación inconclusa en una exoneración”, expresó.
Ahí se encuentra el centro de su diferencia con el gobernador sinaloense: Attolini no está afirmando que Rocha sea culpable; cuestiona la conveniencia política de que vuelva al cargo antes de que las investigaciones terminen.
Para el legislador, Morena enfrenta además un problema de congruencia. El movimiento ha construido parte de su discurso político alrededor del combate a la corrupción, la impunidad y los privilegios, por lo que aplicar criterios diferentes cuando una investigación involucra a uno de sus integrantes tendría un costo de credibilidad.
“No podemos pedir justicia para nuestros adversarios y excepciones para los nuestros. Si queremos seguir siendo un referente de justicia en México, la vara tiene que ser la misma para todos”, afirmó.
Attolini sostiene también que su postura coincide con el principio de que ninguna decisión individual debe colocarse por encima de la responsabilidad colectiva de Morena y de las instituciones.
Por ello, pidió que Rocha Moya reconsidere su reincorporación y permita que las autoridades concluyan las investigaciones sin presiones, interferencias ni señales políticas que puedan confundirse con una exoneración anticipada.
En términos políticos, la postura de Attolini representa una crítica desde dentro y no necesariamente una ruptura con Morena. Su argumento es que respaldar al partido no obliga a respaldar cada decisión tomada por quienes pertenecen a él.
La diferencia, entonces, no estaría entre Attolini y Morena, sino entre dos maneras de entender la lealtad partidista: una que privilegia el respaldo al personaje y otra que, al menos en el discurso del diputado coahuilense, pretende colocar primero los principios.
“La lealtad a nuestro movimiento no consiste en proteger personas; consiste en proteger principios”, concluyó Attolini.
