
¿Por qué Rocha Moya regresó como gobernador de Sinaloa sólo para volver a pedir licencia?

Culiacán,.— El Congreso de Sinaloa autorizó este domingo 23 de agosto una nueva licencia temporal, con carácter indefinido y por más de 30 días, a Rubén Rocha Moya, quien apenas había permanecido alrededor de 34 horas nuevamente al frente del Poder Ejecutivo estatal.
Rocha había retomado la gubernatura el viernes 21 de agosto, después de 112 días separado del cargo. En el anuncio oficial aseguró que su primera licencia tuvo como propósito no interferir en las investigaciones y que regresaba para continuar gobernando Sinaloa. Sin embargo, un día después presentó una nueva solicitud ante la Diputación Permanente. El Gobierno de Sinaloa confirmó oficialmente su reincorporación.
¿Por qué volvió a separarse?
La explicación formal es escueta. En su escrito, Rocha Moya solamente señaló que solicitaba la licencia “por así considerarlo pertinente”. En redes sociales agregó: “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”. No mencionó una causa médica, familiar o jurídica específica.
La lectura política surge de la secuencia de acontecimientos. Su regreso provocó el deslinde de la Secretaría de Gobernación, la dirigencia de Morena, legisladores y gobernadores del mismo movimiento, quienes señalaron que la reincorporación había sido una decisión personal.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que se enteró del regreso mediante la publicación de Rocha y aseguró que no había hablado con él. Después difundió un mensaje en el que sostuvo que ningún interés personal podía colocarse por encima del pueblo y la Nación. Aunque no mencionó directamente al gobernador, la publicación ocurrió en medio de la controversia por su retorno. La Jornada documentó el pronunciamiento y el aislamiento político generado por la decisión.
Este domingo, Sheinbaum consideró que la nueva licencia fue “lo mejor para Sinaloa”, pero reiteró que se trató de una decisión personal y rechazó haber hablado con Rocha para pedirle que se retirara. Por ello, no puede afirmarse como hecho que la Presidenta le haya ordenado separarse; lo comprobable es que su regreso quedó sin respaldo político y se volvió insostenible dentro de su propio movimiento.
El diputado coahuilense Antonio Attolini Murra, secretario de la Comisión de Seguridad del Congreso de Coahuila, calificó la nueva licencia como una rectificación. En un boletín , sostuvo que la separación permite defender simultáneamente la presunción de inocencia y la realización de investigaciones imparciales: “No prejuzgamos ni condenamos anticipadamente a nadie”.
El contexto incluye la acusación presentada en abril por fiscales estadounidenses contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios y e
xfuncionarios de Sinaloa por presuntos delitos de narcotráfico y armas. Se trata de imputaciones que Rocha ha rechazado y que no constituyen una sentencia. El Departamento de Justicia de Estados Unidos mantiene publicada la acusación y reconoce que los señalamientos deberán probarse ante un tribunal.
¿Qué significa jurídicamente la nueva licencia?
La licencia es una separación temporal del ejercicio del cargo. No significa renuncia, destitución, desaparición de poderes ni falta absoluta. Rocha conserva la condición de gobernador constitucional con licencia, pero deja de ejercer las facultades ejecutivas mientras permanezca separado.
El artículo 50, fracción VIII, de la Constitución de Sinaloa permite que la Diputación Permanente conceda licencia al gobernador durante los recesos legislativos. El artículo 58 establece que las ausencias de hasta 30 días son cubiertas por la persona titular de la Secretaría General de Gobierno como encargada del despacho; cuando exceden ese plazo, el Congreso debe nombrar un gobernador interino por mayoría absoluta.
Por esa razón, Yeraldine Bonilla Valverde quedó provisionalmente encargada del despacho. El Congreso convocó a un periodo extraordinario para nombrar y tomar protesta a quien ocupará la gubernatura interina. La Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación deberá elaborar la propuesta correspondiente. El procedimiento legislativo fue confirmado durante la sesión extraordinaria.
El regreso de Rocha dejó sin efecto el acuerdo mediante el cual Bonilla había sido designada gobernadora interina en mayo. Por eso, la nueva licencia no reactiva automáticamente aquel nombramiento: jurídicamente se trata de una nueva ausencia y requiere otra designación legislativa.
Además, “indefinida” no significa ilimitada. El artículo 148 de la Constitución estatal señala que ninguna licencia puede concederse por más de seis meses. También establece que una licencia con goce de sueldo no puede exceder 15 días, salvo enfermedad comprobada, supuesto que no aparece invocado en la solicitud. El decreto deberá sujetarse a esos límites. La Constitución vigente puede consultarse en el portal del Congreso de Sinaloa.
La licencia tampoco equivale a un desafuero o declaratoria de procedencia. No demuestra culpabilidad, no valida automáticamente la acusación estadounidense y tampoco produce por sí sola una orden de aprehensión o extradición. Esos efectos requieren procedimientos independientes ante las autoridades competentes.
En términos políticos, Rocha dio marcha atrás frente a un regreso que lo dejó prácticamente solo. En términos jurídicos, se apartó nuevamente del ejercicio del poder, abrió otro interinato y dejó las investigaciones exactamente donde estaban: abiertas, sujetas al debido proceso y sin una sentencia que permita adelantar conclusiones.
