
Tigres humilla a Santos y desata la crisis en la Comarca

Monterrey, NL.- Tigres convirtió el Estadio Universitario en un festín y goleó 6–0 a Santos Laguna, resultado que impulsa a los felinos al subliderato y profundiza la crisis deportiva de los Guerreros. Desde el arranque, el guion fue claro: presión alta, dominio territorial y un Santos replegado con línea de cinco, defendiendo más por inercia que por convicción.
La presión felina rompió el partido en el primer tiempo. Tigres encontró los espacios, capitalizó errores y exhibió la fragilidad defensiva de un rival que, una vez abajo en el marcador, perdió orden y ánimo. La diferencia no fue solo el marcador: fue intensidad, lectura táctica y contundencia.
Los goles cayeron en cascada: Di Yorio (36’), Joaquim (40’), López (43’), Correa (62’, penal), Lainez (73’) y Sánchez (79’). Con el partido resuelto, el Volcán se convirtió en un entrenamiento con público.
La goleada encendió las redes sociales. La afición de Santos, harta de la inercia, cargó contra la planeación deportiva y el armado del plantel. El analista Alberto Raya (@AlbertoRaya) resumió el sentir: “Santos sale con línea de cinco, se defiende a más no poder, Tigres lo encierra 36 minutos y genera más de cinco opciones. Una que tiene el rival, anota. Plantilla cara y es una vergüenza”.
La crítica subió de tono con José Juan Vázquez (@josejuangelmx): “Son una vergüenza. Les deberían prohibir volver a ponerse la playera de Santos Laguna. No se salva nadie”. Desde cuentas de aficionados, Santos Laguna Fans (@SantosLagunFans) interpeló a la familia propietaria: “Dile a tu papá que somos la vergüenza nacional e internacional del futbol mexicano. Duele ver el abismo en el que estamos”. En la misma línea, Paco Lastra M (@pacolastra6) preguntó lo que muchos se dicen en corto: “Santos sigue siendo el hazme reír del futbol mexicano… ¿quién o quiénes son los máximos culpables?”.
Lectura fría.
Tigres ejecuta un plan claro y castiga cada error. Santos, con una nómina que no es menor, vuelve a pagar la factura de un proyecto errático. En Primera División, el problema rara vez es el presupuesto: es la coherencia deportiva. Y hoy, en la Comarca, esa coherencia no aparece.
