
16 millones y una camioneta: ¿quién manda en Radio Torreón?
En Radio Torreón, el poder no siempre está frente al micrófono. A veces se encuentra detrás de la nómina, los resguardos y los expedientes. Ahí aparece Cynthia Montserrat Castillo Hoyos, encargada administrativa con más de once años dentro de la emisora municipal. La nómina de marzo de 2015 la registra como auxiliar administrativa por honorarios, […]

En Radio Torreón, el poder no siempre está frente al micrófono. A veces se encuentra detrás de la nómina, los resguardos y los expedientes. Ahí aparece Cynthia Montserrat Castillo Hoyos, encargada administrativa con más de once años dentro de la emisora municipal.
La nómina de marzo de 2015 la registra como auxiliar administrativa por honorarios, desde el 1 de febrero. Desde entonces ha sobrevivido a directores, alcaldes y cambios jurídicos. Trabajadores consultados la describen como una figura con influencia interna.
Los testimonios hablan de trato ríspido, decisiones concentradas y grupos enfrentados; incluso, de un ambiente hostil. No existen actas ni denuncias laborales que acrediten esas percepciones. Pero cuando las quejas se repiten y empleados aseguran que hasta el director evita confrontarla, el asunto rebasa un choque de caracteres. La antigüedad no concede licencia para maltratar ni convierte una oficina pública en territorio personal.
El señalamiento más delicado se relaciona con una camioneta de Radio Torreón presuntamente involucrada en un accidente. Según versiones internas, la unidad habría resultado dañada y el caso se habría mantenido fuera del conocimiento público. También se atribuye a Cynthia una posible intervención, con apoyo de otros funcionarios.
No hay placas, número económico, parte vial, fotografías verificables ni expediente que confirmen el supuesto choque. Pero puede preguntarse quién tenía la unidad bajo resguardo, dónde fue reparada, cuánto costó y quién autorizó el pago. Si ocurrió, deben existir reporte, aviso a la aseguradora, factura y movimiento patrimonial. En una oficina pública no se puede esconder una camioneta detrás de una cortina: los vehículos dejan placas, facturas y abolladuras.
La ley de XHTOR Radio Torreón incluye en su patrimonio los bienes bajo resguardo y faculta a la Contraloría para vigilar sus áreas administrativas. Además, el presupuesto municipal de 2026 asignó 16 millones de pesos a la emisora: suficientes razones para saber quién compra, firma, resguarda y responde.
También llegaron versiones sobre la reasignación de equipo de Torreón TV, dirigida por Carolina Negrete Rico. Fuentes internas sostienen que altos mandos participarían en movimientos que la estarían dejando fuera de ciertas decisiones. Cada cámara, computadora, consola y micrófono debe tener número patrimonial, responsable y oficio de reasignación. Si cambió de manos, debe existir una firma.
Según versiones internas, las auditorías estarían por llegar al edificio de la avenida Bravo. La estación en su lado «televisivo» sobrevive por su versi+on en YouTube mas que en una antensa de conejo que no llega ni a losjugos del Bosque. Su audiencia parece depender solo de béisbol, pero la temporada terminó para los Algodoneros; los inventarios no pueden declararse fuera de temporada.
También se señala que una persona allegada a Cynthia, presuntamente residente en Estados Unidos, estaría cobran do en Radio Torreón. El rumor no prueba nada. La Contraloría puede despejarlo revisando nómina, honorarios, asistencias, entregables y conflictos de interés. Los comentarios se desvanecen; una nómina firmada deja huella.
La ley establece que corresponde al director general nombrar, remover y suspender al personal. Desde octubre de 2025, el cargo lo ocupa Luis Guillermo Hernández Aranda. Si Cynthia no puede modificar por sí sola la nómina, debe aclararse si las versiones exageran su poder o si existen acuerdos no transparentados. Cualquiera de las dos posibilidades exige documentos, no una radionovela.
Aquí aparece Yohan Uribe Jiménez, #LordFragmentado, quien dirigió Comunicación Social entre enero de 2025 y julio de 2026. Su poder fue visible, ruidoso y breve. Versiones internas lo vinculan con Cynthia Castillo, pues algunas fuentes aseguran haberlos visto reunidos. Ella, en cambio, ha construido una presencia administrativa silenciosa y resistente entre nóminas, inventarios y cambios de mando.
La comparación no consiste en llamarla “la versión femenina” de Yohan. La semejanza estaría en el método descrito por los testimonios: concentrar información, controlar accesos, dividir equipos y volverse aparentemente indispensable. #LordFragmentado manejaba contratos, medios y mensajes; Cynthia aparece en el centro administrativo de una institución que controla personal, pagos y patrimonio. Los encuentros atribuidos a ambos solo tendrían relevancia pública si de ellos surgieron instrucciones, movimientos de personal o decisiones administrativas.
La diferencia es que #LordFragmentado se marchó, mientras Cynthia continúa ahí. Quizá comprendió que el verdadero poder municipal no siempre necesita una oficina de director: a veces basta con saber dónde están los expedientes y quién tiene las llaves.
En Radio Torreón cambian las voces y los programas, pero los archivos permanecen. #LordFragmentado dejó la cabina; falta saber si su método también se fue o solamente cambió de escritorio.
PREGUNTA OFICIOSA

¿Protección Civil llegó a inspeccionar o terminó pidiendo auxilio?
Momentos de inquietud vivieron varios comerciantes del Centro de Torreón cuando una camioneta oficial de Bomberos y Protección Civil quedó detenida sobre la avenida Ocampo, a la altura de la calle Rayón. El temor no era precisamente por un incendio: algunos pensaron que comenzaría una revisión encabezada por la dependencia que dirige Jorge Luis Juárez Llanas.
La preocupación tiene antecedentes. Comerciantes aseguran haber recibido versiones sobre paquetes de dictámenes, peritajes y capacitaciones que podrían alcanzar los 40 mil pesos, presuntamente canalizados hacia una empresa certificada a la que algunas voces relacionan con Juárez, conocido como “Chocorrol”; sin embargo, ese vínculo no está acreditado públicamente. Lo comprobable es que el portal municipal establece un costo de 4 mil 932 pesos por revisar el Programa Interno de Protección Civil y señala que los peritajes deben ser elaborados por especialistas registrados, aunque la información disponible todavía cita como fundamento la Ley de Ingresos de 2024, pequeño detalle que no ayuda precisamente a la transparencia.
Finalmente no hubo operativo, inspección ni cobro. Según testigos, la camioneta se quedó vergonzosamente sin gasolina y permaneció varada hasta que llegaron compañeros con un bidón y una manguera para abastecerla. Falsa alarma: Protección Civil no iba por los comerciantes; esta vez necesitaba que alguien la protegiera de su propio indicador de combustible. El episodio puede parecer menor, pero deja una pregunta mayor: si la presencia de la dependencia provoca temor por posibles cobros antes que tranquilidad por la seguridad, urge publicar el padrón actualizado de prestadores, tarifas y criterios de asignación. La camioneta resolvió su problema con gasolina; la confianza pública necesitará algo más que un bidón.
