SIMAS: se cerraron las llaves y comenzó el juego de las sillas

Lo que parecía el cuarto de guerra de una campaña por el Distrito 11 terminó siendo una encerrona política en el corazón del SIMAS Torreón. No hubo urnas, pero sí operadores, funcionarios, acuerdos y sillas: la reestructura comenzó. Hugo Dávila cambió el atuendo playero de Mazatlán por el chaleco verde de Mejora. Llegó todavía con arena eb … mientras Xavier Herrera cargaba el lodo de los colectores recorridos durante el fin de semana.

Entre los asistentes aparecen Dávila, Herrera, Héctor Estrada, Lety Castaño y Mario Cepeda Jr. Uno llegó a la Gerencia General del SIMAS mediante la anticipada “terna de uno”; el otro ya es diputado local electo por el Distrito 11. La encerrona reunió territorio, presupuesto y futuro político.

De acuerdo con nuestros informantes oficiosos, en el encuentro se reconocieron las diferencias que por años mantuvieron Dávila y Herrera. Sin embargo, desde hace tiempo ambos “jalan ATM”. La conclusión fue sencilla: entendieron que se necesitaban. La guerra entre sus grupos terminó en tregua: separados podían estorbarse y juntos pueden controlar parte del tablero municipal. “Todos alineados y jalando en el proyecto del gobernador y del alcalde”, fue otra expresión surgida en la reunión.

Cuando se plantearon una “limpia total” y la eventual reelección de Riquelme, uno de los presentes, según la versión recabada, respondió: “Eso no está en duda”, “está cantado” y “el que la piense es un pendejo”. No es un anuncio oficial ni existe candidatura formal, pero revela que dentro del grupo el proyecto se considera decidido antes de colocar las urnas.

Mientras adentro se fabricaban acuerdos, afuera comenzaba la purga. Según fuentes internas, este lunes habrían sido dados de baja los responsables de las áreas Administrativa, Recursos Humanos, Servicios Generales y Compras. El SIMAS no ha informado oficialmente los nombres ni los relevos, por lo que los movimientos permanecen como versiones internas.

Entre quienes enfrentarían un futuro incierto aparece la contralora del SIMAS, Ana Lucía Ramírez Cuesta. Su trayectoria dentro de la administración municipal de Torreón se remonta al periodo de Miguel Ángel Riquelme como alcalde: comenzó en Cultura y posteriormente pasó a Obras Públicas. Dicen que Xavier Herrera,le habría pedido esperar mientras concluye la revisión. Otra versión sostiene que el tesorero municipal Javier Lechuga le habría ofrecido acomodo en la Presidencia Municipal si desde la paramunicipal le dijeran: “Hasta aquí llegaste”. Nada ha sido confirmado: hasta quien revisa las sillas necesita saber si conservará la suya.

Quien sí habría sido dada de baja, según las mismas fuentes, es una mujer identificada como Celia Arratia, tía de Víctor Navarro Arratia, extitular del Sistema Integral de Mantenimiento Vial. Habría llegado recientemente como secretaria y también vendía dulces en la oficina. En la política municipal hasta los paquetes familiares caducan.

La revisión tiene una base pública. Herrera informó que el organismo gastó alrededor de 50 millones de pesos en horas extras durante 2026. Además, los 28 colectores presentan deterioro y requieren más de 350 millones de pesos, según el diagnóstico documentado por Milenio. La nómina no se actualiza públicamente desde septiembre de 2025. La limpia también deberá publicar nombres, sueldos y funciones; de lo contrario, la transparencia terminará como los colectores: cubierta para que nadie vea la fuga.

En la encerrona también se habría escuchado un cierre crudo: “Ya se cerraron las llaves; para que no se chinguen nada”. La frase refleja la desconfianza de la entrega: cerrar accesos y evitar que documentos, equipos o información salgan por la puerta trasera.

Tsmbién deberían revisar Comunicación Social, donde esperan que no se repita la etapa de #LadyFugas. Fuentes identifican a un tal Pepé Enríquez como colaborador heredado: en nómina figuraría como coordinador del área, aunque habría trabajado como secretario particular y coordinador de gerencia. En los pasillos lo apodan “damo de compañía” porque acompañaba al exgerente en giras y le informaba cuanto ocurría; además, le atribuyen un sueldo superior a 40 mil pesos. Temen que vuelvan las prácticas de la gerencia de Eduardo Terrazas, cuando los convenios y apoyos a medios se habrían manejado discrecionalmente y, según versiones, la entonces jefa de prensa del Ayuntamiento habría concentrado parte de esos beneficios. La nueva administración deberá transparentar cargos, salarios y contratos. Si el perfil no corresponde, siempre puede enviarlo a revisar un colector: al menos ahí informaría sobre una fuga real.

La reestructura del SIMAS dejó de ser exclusivamente administrativa y forma parte del acomodo político rumbo a 2027. Dávila y Herrera decidieron dejar de pelear por la misma silla y trabajar dentro del proyecto de Riquelme. En el organismo falta agua, sobran pasivos y los colectores están al límite. Pero el poder, ese sí, comenzó a fluir con buena presión. La pregunta no es si seguirán moviendo las sillas, sino quién permanecerá sentado cuando deje de sonar la música y quién terminará afuera, mirando nuevamente el portón cerrado.

Pregunta Oficiosa |

¿Attolini analiza La Casa de los Famosos o ensaya para sobrevivir en la de Morena Coahuila?

El frenético diputado local Antonio Attolini encontró una nueva vocación: opinólogo de realities. El morenista siguió con entusiasmo el inicio La Casa de los Famosos México y celebró en su cuenta de Facebook la aparición de tres equipos y un jugador comodín sometido a los retos elegidos por el público: “¡Maldito fenómeno lo que acaba de hacer Rosa María Noguerón!”. Y habría que reconocerlo: Attolini conoce bien el género. En Morena Coahuila también conviven bajo un mismo techo varios equipos, líderes de cuarto, alianzas provisionales, inmunidades políticas y participantes dispuestos a nominarse mientras juran que la unidad está más fuerte que nunca.

El confesionario se cambia por los grupos de WhatsApp; las pruebas semanales, por las encuestas; y las expulsiones llegan durante el reparto de candidaturas. Rosa María Noguerón produjo un fenómeno televisivo, pero Attolini quizá reconoció un espejo político: La Casa de los Famosos dura unas semanas; la casa de Morena Coahuila lleva años entre estrategias, complots y traiciones. La diferencia es que en la televisión las traiciones elevan el rating; en la política vacían las urnas. Y ahí no aparece Galilea Montijo para salvar al nominado.

¿Cuántas “manitas de gato” necesita el Bosque para convertirse en Chapultepec?

Quien madrugó más que varios corredores fue el alcalde de Torreón, Miguel Ángel Riquelme Solís. Llegó al Bosque Venustiano Carranza más fresco que una lechuga —y no precisamente por su tesorero, Javier Lechuga—, con su Starbucks en la mano y el ritmo de quien conoce de memoria la pista municipal. En cambio, Fernando Villarreal, director de Servicios Públicos, apareció con cara de no haber alcanzado ni el licuado. El alcalde no llegó a correr: llegó a marcar territorio. La postal quedó consignada en la publicación oficial del recorrido.

El anuncio contempla pista de tartán, corredor gastronómico, reforestación, rehabilitación de siete canchas, limpieza y mayor vigilancia, según el proyecto presentado este lunes. En el discurso oficial es una transformación integral; en el archivo de promesas municipales suena a otra “manita de gato”. Porque si contáramos todas las veces que supuestamente se ha rehabilitado este pulmón de Torreón, ya no tendríamos un bosque: estaríamos hablando del Central Park lagunero o de un Chapultepec con tolvaneras.

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