ARIZONA.— La fuerza de la naturaleza volvió a sacudir, ahora a Estados Unidos. Una inundación repentina golpeó el Parque Nacional del Gran Cañón, en Arizona, donde alrededor de 15 personas permanecen desaparecidas o no han podido ser localizadas, mientras continúan las evacuaciones y labores de búsqueda.

El Servicio Nacional de Parques de Estados Unidos (NPS) informó inicialmente que buscaba información sobre más de 20 visitantes que posiblemente se encontraban en Bright Angel Canyon y Phantom Ranch cuando ocurrió la emergencia, durante la tarde del sábado 29 de agosto. Horas después, las autoridades actualizaron la cifra a aproximadamente 15 personas.

La corriente creció rápidamente y arrastró rocas, lodo, estructuras metálicas y otros escombros hasta el río Colorado. Prácticamente todos los puentes peatonales sobre Bright Angel Creek fueron destruidos, lo que dejó sin comunicación terrestre varias zonas del parque.

Más de 60 excursionistas y campistas fueron evacuados, principalmente mediante helicópteros, desde Phantom Ranch, Bright Angel Campground y sectores de North Kaibab Trail. Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han reportado personas lesionadas.

El operativo se desarrolla en coordinación con el Departamento de Seguridad Pública de Arizona. Sin embargo, la ubicación remota, los daños en los senderos y las limitaciones en las comunicaciones dificultan la localización de quienes pudieron encontrarse dentro del cañón.

Como medida preventiva, permanecen cerrados Phantom Ranch, Bright Angel Campground, North Kaibab Trail, Black Bridge y Silver Bridge. También fueron suspendidas temporalmente algunas actividades de navegación en el río Colorado debido a los escombros arrastrados por la corriente.

Las autoridades solicitaron a familiares o conocidos de excursionistas que hayan recorrido la zona afectada durante el sábado proporcionar información que permita determinar si lograron salir o continúan dentro del parque.

El episodio ocurrió después de una intensa tormenta que descargó una importante cantidad de lluvia en pocos minutos. En terrenos estrechos y escarpados como los del Gran Cañón, estas precipitaciones pueden transformarse rápidamente en corrientes violentas, incluso cuando la tormenta se registra a varios kilómetros de distancia.

El Servicio Nacional de Parques mantiene abiertas las labores de búsqueda y advirtió que las condiciones podrían cambiar conforme sean localizados visitantes o se reciban nuevos reportes.

Fuentes: Servicio Nacional de Parques de Estados Unidos, AP News y CBS News.

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