
Murió Rocky; agresora podría alcanzar hasta ocho años de prisión

Saltillo, Coahuila.– Rocky, el perro de raza Gigante de los Pirineos cuyo caso generó indignación nacional, murió después de permanecer hospitalizado por las lesiones sufridas al ser presuntamente arrastrado y atropellado con una camioneta en el fraccionamiento Villas de San Miguel, al norte de Saltillo.
La muerte del animal modificó el escenario jurídico del caso. Liliana “N”, señalada como probable responsable de la agresión, fue detenida, vinculada a proceso y permanecerá bajo prisión preventiva mientras continúa la investigación complementaria, para la cual se estableció un plazo inicial de tres meses.
La defensa solicitó que la medida cautelar fuera cumplida en el domicilio de la imputada o en una institución especializada, bajo el argumento de posibles padecimientos de salud mental. Sin embargo, la petición fue rechazada durante la audiencia inicial.
¿Qué pena podría alcanzar Liliana “N”?
El artículo 261 del Código Penal de Coahuila establece una pena base de dos a cuatro años de prisión y de 100 a 500 días multa para determinadas conductas de crueldad contra seres sintientes. Cuando el animal muere como consecuencia de esas acciones, los mínimos y máximos deben duplicarse.
Por ello, si la Fiscalía acredita que la muerte de Rocky fue consecuencia directa de los actos atribuidos a Liliana “N” y un tribunal determina su responsabilidad, la sanción podría ubicarse entre cuatro y ocho años de prisión, además de una multa y otras consecuencias legales. El delegado regional de la Fiscalía, Julio Loera, confirmó que el castigo podría alcanzar el máximo de ocho años.
La penalidad no es automática. La Fiscalía deberá presentar pruebas, establecer la relación entre las lesiones y el fallecimiento, y demostrar la responsabilidad penal de la imputada. Liliana “N” debe ser considerada inocente mientras no exista una sentencia condenatoria firme.
Manifestantes exigen justicia en Saltillo
Ciudadanos, familias, rescatistas y colectivos protectores de animales se concentraron de manera pacífica en la Plaza de Armas de Saltillo para exigir justicia por Rocky, castigo para quien resulte responsable y medidas más firmes contra el maltrato animal.
Durante la protesta se mostraron pancartas y consignas para pedir que el proceso llegue hasta sus últimas consecuencias. Representantes de la Fiscalía ofrecieron mantener un diálogo con los manifestantes y brindar información sobre los avances de la investigación.
Lanzan campaña contra el maltrato animal
En medio de la indignación por el caso Rocky, el diputado local del Partido Verde Ecologista de México, Jorge Valdés, puso en marcha una campaña para promover la denuncia inmediata de cualquier acto de crueldad contra los animales.
La estrategia busca informar a la población sobre las sanciones vigentes en Coahuila. El material difundido advierte que causar lesiones graves, mutilaciones o daños permanentes puede alcanzar hasta seis años de prisión, mientras que provocar la muerte de un animal puede elevar la sanción hasta ocho años.
El caso de Rocky ya no se limita a la indignación en redes sociales: existe una persona procesada, una investigación penal en curso, una movilización ciudadana y una legislación que contempla cárcel. Ahora corresponde a las autoridades presentar pruebas y a los tribunales aplicar la ley sin presiones, privilegios ni simulaciones.
