
¿Por qué Messi cargó a Lamine Yamal cuando era bebé?

La fotografía en la que Lionel Messi aparece cargando y bañando a Lamine Yamal cuando era bebé es auténtica. La escena fue captada en 2007 durante una sesión organizada para elaborar un calendario solidario en favor de UNICEF.
De acuerdo con UNICEF España, los padres de Lamine Yamal propusieron al menor, quien tenía aproximadamente cinco meses, para participar en el proyecto. Su familia fue seleccionada y el bebé terminó siendo asignado a Lionel Messi, entonces una joven figura del FC Barcelona.
No se trató de una reunión planeada entre ambas familias ni de una campaña protagonizada deliberadamente por los dos futbolistas. En aquel momento nadie podía anticipar que el bebé de la fotografía se convertiría años después en una de las principales figuras del futbol español.
Messi ayudó a bañar al pequeño Lamine
La sesión fue realizada por el fotógrafo Joan Monfort. En las imágenes, Messi aparece junto a Sheila Ebana, madre de Lamine Yamal, mientras ayudan a bañar al bebé dentro de una pequeña tina.
El material fue utilizado para ilustrar el mes de enero del calendario solidario de 2008. En el proyecto también participaron jugadores del Barcelona como Xavi Hernández, Andrés Iniesta, Carles Puyol y Ronaldinho.
EFE Verifica confirmó que la fotografía no fue generada ni modificada mediante inteligencia artificial. El propio fotógrafo y UNICEF han corroborado su autenticidad y explicado que el encuentro fue resultado de un sorteo realizado para seleccionar a las familias participantes.
Una imagen que parece una profecía futbolística
La fotografía volvió a circular masivamente porque representa el encuentro entre dos generaciones: Messi, convertido posteriormente en campeón mundial y uno de los mejores jugadores de la historia, y Lamine Yamal, consolidado como figura del Barcelona y de la selección española.
La FIFA recuperó la historia de la imagen y destacó la serie de casualidades que permitieron que un joven Messi coincidiera con Lamine cuando todavía era un bebé.
La escena parece escrita para una película, pero ocurrió mucho antes de que alguien imaginara el futuro de ambos. Messi no le transmitió poderes futbolísticos mientras lo bañaba; lo demás lo hicieron el talento, los años y una fotografía que terminó convirtiéndose en historia.
