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Editoriales de opinión de
Iván P. Corpus-Lozoya

Torreón.- Ante lo que consideran una respuesta insuficiente de SIMAS Rural, vecinos de Villa Serlio decidieron reunir sus propias pruebas sobre la calidad del agua residual tratada que se utiliza para riego. Un especialista tomó muestras directamente en la planta tratadora y en un punto de riego del sector para enviarlas a análisis de laboratorio.
El muestreo es el paso más reciente de un conflicto que reúne dos reclamos vecinales: la calidad del agua y los montos cobrados en los recibos. Los habitantes aseguran que han documentado espuma, sólidos y olor desagradable en el agua; también reportan casos de dermatitis en niños y dicen contar con fotografías y recetas pediátricas. Por separado, informaron que ya tienen fecha de audiencia ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para tratar los cobros que consideran excesivos.
Durante la visita, el especialista observó sólidos, espuma y olor fétido, según el testimonio compartido por los vecinos. El dictamen del laboratorio todavía está pendiente. Por ello, las características observadas justifican una revisión, pero no bastan para determinar qué contaminantes contiene el agua ni para concluir que la planta incumple la norma.
La preocupación por la salud de los niños
Una representante vecinal señaló que hizo pública la situación en una entrevista televisiva y mostró resultados de análisis anteriores, videos e imágenes del agua, además de fotografías y recetas relacionadas con las dermatitis reportadas en menores. Su petición es que SIMAS Rural revise la operación de la planta y aclare si el agua utilizada para riego cumple los parámetros exigidos.
Los casos de dermatitis requieren atención, pero aún no se ha demostrado que el agua tratada sea su causa. Para esclarecerlo hacen falta los resultados del muestreo y una valoración sanitaria de los casos reportados.
La NOM-003-SEMARNAT-1997 establece límites máximos permisibles de contaminantes para aguas residuales tratadas que se reúsen en servicios al público; contempla usos como el riego de jardines y camellones y exige la ausencia de materia flotante. La evaluación del agua de Villa Serlio deberá considerar el uso específico que se le da y los resultados medidos por el laboratorio.
Vecinos financiarán el análisis
Debido a la prontitud con que se realizó la toma de muestras, su costo se cubrirá inicialmente con las cuotas de Villa Serlio. Los habitantes señalaron que vecinos de otras cerradas podrán contribuir, pues buscan que la evidencia obtenida permita aclarar una preocupación compartida.
Mientras llegan los resultados, quedan preguntas para SIMAS Rural: ¿cuándo fue el último análisis de la planta?, ¿qué parámetros se midieron?, ¿cuál fue el resultado y qué acciones se han tomado tras los reportes? La publicación de esa información permitiría contrastar los hallazgos del laboratorio contratado por los vecinos y dar una respuesta verificable a las familias.
