
Comen santos y cagan diablos: la fe como atajo administrativo en Torreón

Hay dichos que no envejecen porque describen patrones humanos, no épocas. “Comen santos y cagan diablos” retrata, con precisión, la hipocresía moral: devoción de escaparate, ética de trastienda. Mucha fe en público; demasiadas sombras en privado. En Torreón, el murmullo…









