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Editoriales de opinión de
Iván P. Corpus-Lozoya

Piedras Negras.— De discutir asuntos municipales a lanzarse acusaciones de presuntos delitos sexuales, drogadicción y expresiones homofóbicas. Así terminó una confrontación entre el alcalde Jacobo Rodríguez , de Morena, y el regidor Juan Carlos Álvarez García, del Partido del Trabajo (PT), durante una sesión de Cabildo que dejó en evidencia no solamente sus diferencias políticas, sino también el riesgo de revictimizar públicamente a una presunta víctima de violencia sexual.
El enfrentamiento ocurrió el miércoles y quedó registrado en un video difundido en redes sociales. Lo que inicialmente era una discusión sobre facultades del presidente municipal para realizar compras y contrataciones escaló hasta convertirse en un intercambio de ataques personales, mientras otros integrantes del Ayuntamiento intentaban recuperar el orden.
De «Porky» a las acusaciones de agresión sexual
La discusión subió de tono cuando Jacobo Rodríguez llamó «Porky» al regidor petista, a quien acusó de contar con una denuncia relacionada con una presunta agresión sexual contra una mujer que habría sido menor de edad al momento de los hechos.
«Si quieres hablar de malandros, el malandro eres tú», expresó el alcalde, quien también cuestionó la autoridad moral de Álvarez para hablar de honestidad y de los principios de la Cuarta Transformación.
El regidor respondió negando las acusaciones y aseguró que el propio alcalde presuntamente habría pagado para promover una denuncia falsa en su contra.
Ninguna de estas afirmaciones puede considerarse probada únicamente por haber sido pronunciada durante la sesión. La información disponible no permite confirmar la situación procesal de la denuncia mencionada ni acreditar las acusaciones de una supuesta fabricación del caso.
Uno de los aspectos más delicados fue la utilización de una acusación de violencia sexual como argumento para desacreditar políticamente a un adversario.
Aunque durante la discusión no se identificó por nombre a la mujer mencionada, la exposición pública del posible caso, acompañada de acusaciones de falsedad y supuestos pagos, puede generar condiciones de revictimización si se desacredita a la denunciante sin pruebas o se utiliza su experiencia como instrumento de confrontación.
La presunción de inocencia del señalado y el derecho de la presunta víctima a recibir un trato digno deben protegerse simultáneamente. La gravedad de una denuncia por violencia sexual exige investigación y respeto a los derechos de las personas involucradas, no convertirla en munición política.
Ataques homofóbicos y ruptura entre Jacobo Rodríguez y el PT
La confrontación continuó cuando Juan Carlos Álvarez dirigió expresiones homofóbicas contra Jacobo Rodríguez, además de llamarlo drogadicto y delincuente.
«Eres lo más marrano que le ha pasado a Piedras Negras», lanzó el regidor durante el intercambio.
Rodríguez rechazó los señalamientos, aseguró que su adversario carecía de pruebas y reiteró que existía una denuncia contra el petista.
Las expresiones utilizadas también abrieron otro frente de cuestionamientos: la orientación sexual, real o supuesta, de una persona no constituye una falta ni puede utilizarse legítimamente como descalificación política.
El episodio tiene un trasfondo político que va más allá de los insultos. Jacobo Rodríguez fue candidato a la alcaldía de Piedras Negras por el Partido del Trabajo en 2021, aunque posteriormente se incorporó a Morena, partido con el que ganó la Presidencia Municipal en 2024 para el periodo 2025-2027.
Ahora enfrenta diferencias con representantes de la fuerza política que respaldó su primera candidatura municipal.
La fractura se ha profundizado durante 2026 por desacuerdos relacionados con el control de las compras, las contrataciones y el ejercicio del presupuesto del Ayuntamiento.
De acuerdo con información publicada por La Rancherita del Aire el 1 de octubre, Lorenzo Menera Sierra, vinculado al PT en Piedras Negras, manifestó que su partido analizaba competir con una candidatura propia en 2027 y descartó respaldar nuevamente a Jacobo Rodríguez.
Las diferencias, por tanto, no se limitan al enfrentamiento entre el alcalde y un regidor, sino que alcanzan el futuro electoral de ambas fuerzas políticas.
Entre insultos y acusaciones, las cuentas municipales quedaron pendientes
Detrás del enfrentamiento permanecen preguntas sobre las facultades del alcalde para autorizar compras y contratos, la vigilancia del gasto municipal y las decisiones presupuestales.
De acuerdo con La Prensa de Coahuila, el regidor también cuestionó recursos destinados a espectáculos públicos, incluida la presentación de Gabito Ballesteros durante las celebraciones patrias, al considerar que ese dinero podría atender otras necesidades sociales.
Sin embargo, la sesión terminó acaparando la atención por las descalificaciones y no por las respuestas administrativas.
El escándalo deja dos asuntos que no deberían confundirse: la obligación de investigar cualquier denuncia de violencia sexual respetando los derechos de todas las partes y la responsabilidad de los funcionarios de rendir cuentas sobre el manejo del dinero público.
En Piedras Negras, la disputa entre Morena y el PT ya dejó de ser solamente partidista. Ahora también plantea interrogantes sobre el comportamiento institucional de quienes representan a la ciudadanía.
Porque una cosa es exigir transparencia desde el Cabildo y otra utilizar acusaciones de violencia sexual, insultos y expresiones discriminatorias para ganar una discusión. La justicia no se imparte a gritos y las víctimas no deben convertirse en herramientas de confrontación política.
