
MC, ¿lo nuevo… con decoradora del viejo PRI?
Hay partidos políticos más manoseados que el rostro de ciertos personajes después de una sesión de bótox, relleno y mucha fe en el dermatólogo. Se estiran, se rellenan, cambian de color y luego salen a presumir que son “nuevos”.
Uno de ellos es Movimiento Ciudadano, cuya franquicia naranja en Coahuila acaba de entrar nuevamente al quirófano político. Y entre bisturíes, acomodos y cambios de imagen comenzó a sonar con fuerza un nombre bastante conocido en La Laguna: María de Lourdes “Luly” Quintero Pámanes.
El pasado 1 de agosto, durante los trabajos de la Coordinadora Ciudadana Nacional de Movimiento Ciudadano, el partido encabezado por Jorge Álvarez Máynez realizó movimientos en distintas estructuras estatales.
En Coahuila también hubo movimiento: Alfonso “Poncho” Danao de la Peña anunció que asumió la Delegación Nacional de MC en el estado. El cambio abrió inevitablemente la conversación sobre quién ocupará la coordinación estatal.
Y ahí apareció Luly.
El Heraldo de Saltillo publicó que ha trascendido —y subraya que todavía no existe confirmación oficial— que Luly Quintero podría ocupar la Coordinación Estatal de Movimiento Ciudadano en Coahuila.
Hasta ahí el movimiento naranja. Lo interesante comienza cuando se rasca la pintura.
Porque si algo no necesita Luly es presentación ante la vieja clase política lagunera: es una vieja conocida. En 2014 era cuarta regidora del Ayuntamiento y formó parte de la planilla para ocupar la Secretaría General del PRI municipal junto a Shamir Fernández, hoy neomorenista.
Después fue candidata del PRI a diputada local. En 2018, ya como gobernador, Miguel Ángel Riquelme la nombró representante del Gobierno de Coahuila en la Ciudad de México.
Por eso, en la zoología política lagunera se le identifica con aquella generación del llamado Grupo Torreón.
Quintero es empresaria y diseñadora de interiores; fundó en Torreón Splendor, negocio dedicado a iluminación, mobiliario y decoración. También fue la decoradora de la primera temporada de la Presidencia Municipal, con aquellos discos oxidados vintage en la pared.
Y justo por ahí apareció otro detalle que alimentó la conversación de pasillo.
Una versión llegada a esta columna señala que en un edificio con fachada de cristal del bulevar Independencia se estaría instalando una mueblería Splendor, el mismo nombre del negocio de Luly ubicado en la calzada Colón. La misma versión atribuye la propiedad del inmueble a un conocido personaje de la política priista lagunera.
Hasta ahora no contamos con escrituras, contrato de arrendamiento ni documentación.
Pero políticamente deja material.
¿El acuerdo comercial, si existe, viene desde los tiempos en que Luly todavía militaba en el PRI? ¿Se trata simplemente de una operación privada entre particulares? ¿O estamos viendo cómo las viejas relaciones políticas sobreviven perfectamente a los cambios de camiseta?
Tantas preguntas.
Así que la otra pregunta sale prácticamente decorada:
¿Luly llegará a dirigir Movimiento Ciudadano o a redecorarlo?
Porque una cosa es cambiar los sillones y otra muy distinta cambiar de casa.
Movimiento Ciudadano lleva años vendiendo la narrativa de “lo nuevo”, pero si en Coahuila termina entregando su dirigencia a una exsecretaria general del PRI municipal, excandidata tricolor y exfuncionaria estatal, la discusión no será solamente sobre el color naranja.
Será sobre el origen del mobiliario.
Porque la verdadera pregunta no es si Luly sabe operar. Evidentemente conoce política, gobierno, empresa y relaciones. La pregunta es qué estaría buscando Movimiento Ciudadano en ella y, sobre todo, qué buscarían en Movimiento Ciudadano quienes durante años caminaron dentro del PRI.
¿Estamos viendo una verdadera incorporación política o simplemente una remodelación en la que se conserva la misma estructura y únicamente se cambia la pintura?
Si el nombramiento finalmente se confirma, MC tendrá todo el derecho de presumir una nueva coordinadora.
Lo complicado será presumir que es “lo nuevo”.
Porque podrá cambiarse el tapiz, ponerse iluminación naranja y hasta mover los muebles de lugar… pero la hemeroteca, desgraciadamente para algunos políticos, no necesita bótox.
Víctor Navarro: del poder municipal al pleito por la pensión de su madre
Tras la investigación publicada por AlCaféPolítico.com sobre Víctor Manuel Navarro Arratia, sigue llegando información y documentación. Ahora aparece el expediente 490/2026, en el que el exdirector general de Servicios Administrativos y posteriormente del Sistema Integral de Mantenimiento Vial (SIMV) se opone a la pensión alimenticia solicitada por su propia madre, Juana María Arratia Sandoval. Navarro sostiene ante el Juzgado Cuarto Familiar que ella dispone de bienes y recursos suficientes y no se encuentra en estado de necesidad; es su postura procesal y aún no existe sentencia definitiva.
El caso adquiere dimensión política porque otra denuncia revisada atribuye a Navarro haber presumido que utilizaría abogados del Ayuntamiento de Torreón para atender sus asuntos legales cuando todavía era funcionario. Ese señalamiento no cuenta hasta ahora con una resolución que compruebe que efectivamente se emplearon recursos públicos, pero coloca bajo la lupa un posible tráfico de influencias o aprovechamiento del cargo que corresponde investigar: una cosa es tener ocho abogados; otra, muy distinta, que los pague la nómina municipal.
Entre los documentos entregados a AlCaféPolítico.com también figura el recibo 1692 de Anzar, por 14 mil 400 pesos, con el concepto manuscrito “pago renta Juana María Arratia (Surtidora)”. Una fuente sostiene que existirían movimientos relacionados con una presunta maniobra en perjuicio de acreedores, extremo que deberá acreditarse con contratos, transferencias, actas societarias y resoluciones judiciales.
El pleito entre madre e hijo pertenece a la familia; la posible utilización del poder público ya es asunto de los torreonenses.
