
SIMAS: protesas, 100 millones y un Judas com chaleco verde
A media mañana de este lunes, la escena recordó a La Última Cena: Miguel Ángel Riquelme al centro y, alrededor, los apóstoles políticos, varios uniformados con el chaleco verde de Mejora. En el pasaje bíblico, Jesús sabía que uno lo traicionaría; en esta versión lagunera, cuentan que el alcalde también habría detectado al suyo… o quizá a los suyos. Los nombres permanecen guardados, pero las miradas ya comenzaron a repartirse.
La protesta contra el SIMAS tuvo una inconformidad legítima como combustible: familias de Monterreal, La Amistad y otras colonias llevan meses padeciendo escasez de agua. Sin embargo, la aparición de convocatorias simultáneas, puntos de bloqueo y materiales gráficos elaborados despertó otra lectura: “Es como una campaña, ya traen producción”, confió una fuente conocedora de la operación municipal. El reclamo por el agua es real; la incógnita es quién intentó montarse sobre esa sed para enviar un mensaje político.
En medio aparece una cifra nada menor: 100 millones de pesos que el Municipio anunció que devolverá al SIMAS para destinarlos a pozos, cárcamos y drenaje. No se trata de un préstamo, sino de recursos pendientes que volverán al organismo bajo una nueva administración. Según versiones internas, el cambio también habría cerrado antiguas llaves financieras.
Este lunes, Riquelme habría citado a los integrantes de aquella mesa en el séptimo piso de la Presidencia Municipal. No se conoce si hubo reclamos, advertencias o simplemente pase de lista. Lo único claro es que, cuando el alcalde pidió “confianza y no paciencia”, quizá no hablaba solamente con los ciudadanos sin agua. La pregunta quedó servida sobre la mesa: ¿quién es el Judas de chaleco verde que ya fue llamado al séptimo piso?
¿Pérez por Riveroll: relevo médico o expediente reabierto?
Pregunta Oficiosa |En Plaza Mayor, los relevos primero circulan por WhatsApp, después aparecen en la nómina y finalmente llegan al boletín. La salida de José Manuel Riveroll y la llegada de Juan Pérez Ortega a Salud Municipal no solamente representan un cambio de médico: reabren una vieja disputa. En 2022 ambos protagonizaron una confrontación pública por el control sindical, las comisiones laborales y la operación de la Jurisdicción Sanitaria número 6. Riveroll cuestionó la gestión de Pérez y este lo acusó de promover su destitución. Detrás de las batas también se disputaban personal, influencia y espacios de poder.
Cuatro años después, la política expide una receta cargada de ironía: Riveroll deja la oficina y Pérez ocupa su lugar. La ciudad necesita resultados y no una revancha con bata blanca, porque el verdadero paciente es Torreón y llega con demasiados pendientes. ¿El nombramiento responde únicamente a la experiencia médica de Pérez Ortega o es también el último capítulo de aquel expediente sindical que nunca terminó de cerrarse?
